La colaboradora de televisión no podía evitar las lágrimas al abandonar el tanatorio en compañía de su marido, Kiko Rivera.


Irene Rosales está viviendo uno de los momentos más duros después de la muerte de su madre, Teresa Vázquez, tras una dura enfermedad. La colaboradora de televisión acudió al tanatorio de Camas, Sevilla, en compañía de su padre y su hermana. Allí, recibieron la visita de numerosos amigos y familiares, que no dudaron en mostrar su apoyo a toda la familia.

La colaboradora de ‘Viva la vida’ recibió la visita de Isabel Pantoja y Kiko Rivera en el tanatorio a última hora de la tarde. La tonadillera, que mantenía una relación muy cercana con la madre de Irene, estaba desolada, y no dudó en ocultar su rostro serio con unas gafas de sol.