La hija de Rocío Jurado lleva años luciendo una pulsera de cuero en su muñeca, tanto es así que se ha convertido en una seña de identidad. Te contamos qué significa este complemento para Rocío Carrasco.


Rocío Carrasco lleva ya siendo personaje de actualidad durante meses. Este pasado miércoles se emitía el capítulo 10 de su docuserie, ‘Rocío: contar la verdad para seguir viva’, que volvía a provocar un aluvión de titulares. La hija de Rocío Jurado volvió a lanzar alguna pulla a su hija, Rocío Flores, pero no fue la única de la que se habló, ya que también tuvo palabras para su hijo David, del que destacó algunos datos que desconocíamos hasta el momento, y de Olga Moreno, a la que definió como «otra sinvergüenza».

Pues bien, en todo este revuelo mediático que está provocando su desgarrador testimonio, hay algo que llama especialmente la atención. Y es que Rocío Carrasco siempre lleva consigo una pulsera de cuero, que por supuesto no ha pasado desapercibida. Así lo desvelamos en el nuevo número de SEMANA, a la venta desde este miércoles en tu kiosco y supermercado más cercano. Durante años, la hija de Rocío Jurado no se separa de su pulsera de cuero. La ha lucido en los momentos más importantes de su vida, como el día de su boda con Fidel Albiac.

Tampoco la ha dejado de llevar en todos los episodios de su docuserie. ¿Qué significa para ella entonces este amuleto? Pues se trata del primer regalo que le hizo la madre de Fidel Albiac, su suegra, cuando la pareja iniciaba su relación. Desde entonces, no se separa de ella y no ha tenido reparo para defenderse cuando le han criticado que no combinaba con algunos de sus estilismos: «Tiene más valor que cualquier otra cosa», declara.

Es una pulsera que le regaló su suegra cuando empezó con Fidel

© Telecinco.

A pesar de que es una pulsera bastante llamativa y que no pega nada con ciertos estilismos, Rocío Carrasco nunca se la ha querido quitar. El día de su boda con Fidel Albiac también la lució con orgullo. En el último episodio emitido de su docuserie, ella explicaba lo feliz que estuvo el día de su boda, rodeada de parte de su familia y de muchísimos amigos, muchos de ellos conocidos.

«Yo me he casado para toda la vida. Gracias a Dios sí. Esta es la única, la otra nunca existió. Creo en el amor, yo lo tengo, yo creo en él porque lo tengo. A manos llenas. Yo sé lo que es el amor, gracias a Dios, lo sé. Fui tan feliz ese día, se nos nota en la cara… Fuimos y somos muy felices, pero ese día fue muy feliz», empezaba diciendo sobre el amor que siente por Fidel.

Ha recordado en este momento a su madre, Rocío Jurado, que deseaba que pasaran por el altar: «Para mí fue un día maravilloso, uno de los días más maravillosos, por él, por mí y porque sé lo que suponía para mi madre. Mi madre hubiese sido muy feliz si hubiera visto esa foto. Estaba cumpliendo una de sus última voluntades», dice entre lágrimas.

Fue enormemente feliz el día de su boda

© Telecinco.

«Fue una ceremonia muy emotiva, mi tío fue mi padrino, que se parece mucho a mi padre. Recuerdo que fue a buscarme a las escaleras para salir al jardín para hacer el recorrido de la ceremonia. Cuando él me da la mano, empecé a llorar, porque ese tacto de la mano era como si tuviera la mano de mi padre», recuerda.

Fue un día increíble del que recuerda cada minuto: «Empecé a llorar, me besó y me dijo que me estuviera tranquila. Me dijo que hoy era un día para llorar de alegría, no de pena. Hicimos el recorrido, me acuerdo que me paré con mi tío, había un piano donde estaba Miguel Poveda. Todo el mundo empezó a llorar. El camino hasta que llego donde está Fidel, yo iba flotando, era estar en un sueño del que no quería que me despertara nadie. Estaba muy nervioso, nos mirábamos…».