Alfonso Cortina fallecía a causa del coronavirus el pasado 6 de abril en Toledo y un día después, sus hijos le daban el último adiós en el cementerio de El Pardo.


Los hijos de Alfonso Cortina no están pasando el mejor momento. Su padre fallecía el pasado 6 de abril en Toledo y un día después alrededor de las dos de la tarde, el empresario era enterrado en el cementerio de El Pardo en Madrid tras haber fallecido a causa del coronavirus, que ya se ha llevado en España a más de 19.500 personas.

Sus hijos se acercaban protegidos con guantes y mascarillas hasta el cementerio de El Pardo para dar el último adiós a su padre. Hay que recordar que está siendo muy complicado despedir a los familiares fallecidos por esta enfermedad y que las ceremonias se tienen que hacen con muchas medidas de seguridad. Ha llamado la atención que su viuda, Myriam Lapique, prefería no acudir a dar el último adiós a Alfonso Cortina.

El empresario Alfonso Cortina moría a los 76 años, víctima del coronavirus. Durante los últimos días, el que fuera presidente de Repsol permaneció ingresado en el hospital de Toledo, hasta donde acudió el pasado mes de marzo después de tener síntomas como fiebre. Allí le hicieron las pruebas de Covid-19, en las que dio positivo.

El que fuera presidente de Repsol, Alfonso Cortina, estaba ingresado en el hospital de Toledo aquejado de síntomas comunes de coronavirus. Una sintomatología que le impedía respirar con normalidad y que le obligó al empresario a contar con ayuda médica de urgencia para paliar los estragos que el Covid-19 estaba causando en su organismo.

Tuvo que acudir al hospital

Alfonso Cortina llevaba unos días que no se sentía especialmente bien, con dolores musculares y un cansancio desmesurado. Unos síntomas que, unidos a unas décimas de fiebre y a tos seca le hicieron pensar que podría haber contraído el temido coronavirus. Algo que se terminó confirmando tras su ingreso en el hospital de Toledo a consecuencia de una insuficiencia respiratoria. Una hospitalización en su centro médico más cercano que, tal y como confiesan, se realizó de manera efectiva y con rapidez hace tan solo unos días.

Alfonso Cortina y su mujer se encontraban en su casa de campo en Retuerta del Tajo, Toledo, cuando se declaró el Estado de alarma en territorio español, lo que impedía la movilidad injustificada de personas y obligaba a todos los ciudadanos a un confinamiento sin fecha límite que se va a largando cada 15 días.

Su carrera profesional

Hay que recordar que Alfonso Cortina fue presidente de Repsol entre 1996 y 2004 y de la inmobiliaria Colonial entre 2004 y 2006. En 2007 fue nombrado máximo representante de Texas Pacific Group en el mercado español. Su carrera profesional empezó en el grupo Construcciones y Contratas en 1984, donde desempeñó la gestión de Portland Valderrivas como videpresidente, consejero delegado y desde 1990, como presidente.

Sus hijos le dan el último adiós

Sus hijos fueron los encargados de dar el último adiós a su padre en el cementerio de El Pardo en Madrid. Se dirigieron hasta allí en su propio coche -uno conduciendo y el otro atrás, como marcan el Gobierno a la hora de hacer desplazamientos con más de una persona en el coche-. A pesar del complicado momento por el que pasan, no dudaron en saludar a la prensa que se encontraba en el exterior del cementerio.

A continuación, os mostramos cómo fue esa despedida tan dolorosa: