SEMANA ha hablado con el comentarista deportivo para que nos revele cómo está siendo su paso por el concurso culinario de TVE


Gonzalo Miró siempre se ha mostrado reacio a la hora de hablar de sus parejas sentimentales. Pero no ha sido hasta su entrada en el programa `Masterchef Celebrity´ cuando ha dejado conocerse un poco más. El comentarista deportivo ha sorprendido a todos los espectadores con un momento de lo más romántico, en el que ha hablado por primera vez de su chica, la modelo Noelia Velasco. Con motivo de la presentación de `La Última Turné ´, el nuevo espectáculo protagonizado por Alaska y Mario Vaquerizo, en el teatro Calderón, SEMANA ha hablado con el periodista para que nos revele cómo está siendo su paso por el concurso culinario, cómo es su relación con Jordi Cruz, tras el último pique con el jurado y que de paso nos explique cómo se encuentra con su pareja.

Todo ha sucedido después de que Miró acabara llevándose el pin de la inmunidad. “Me gustaría compartir esto con mi chica, que es la que está siempre ahí…” ha dicho a todos sus compañeros. Una tierna dedicatoria que no pasó desapercibida para nadie, ya que mientras la realizaba se ha podido ver cómo el concursante estaba a punto del llanto. Un momento emotivo que se ha visto empañado por su último desencuentro con Jordi Cruz. Al parecer, Gonzalo no se tomó de buen gusto las palabras del jurado, provocando entre ambos uno de los momentos más tensos del programa. ¿Se llevan mal en la vida o real o ha sido simplemente un desencuentro de ambos en el concurso? Nuestra revista le ha preguntado sobre esta y más cuestiones.

¿Qué tal estás llevando tu paso por el concurso?
Lo estoy viviendo con muchos nervios, pero con una sonrisa de oreja a oreja. Me lo estoy pasando en grande y es toda una experiencia. Lo está viendo tanta gente, que me está resultando curioso como reacciona mi entorno, los medios, la gente de la calle. Es una experiencia espectacular.

¿Sientes que has avanzado respecto a cuando entraste?
Es imposible no avanzar. Absolutamente imposible. El ritmo que coges en esos fogones no te permite quedarte atrás.

¿Has tenido algún miedo a la hora de aceptar concursar en un programa de estas características?
El único miedo que tenía era el de hacer el ridículo. Me daba mucho miedo, pero creo que, por ahora, lo hemos salvado. He llegado al séptimo puesto con bastante dignidad.

Gonzalo, ¿qué paso exactamente con Jordi Cruz y ese cara a cara que tuvieron?
Pues una diferencia de opiniones. Él digamos que se quejaba del escabeche que había hecho y yo sólo defendí que no era lo mismo vender cinco solomillos que 20 kilos de escabeche, “¿cómo no va a sobrar?”. Ahora, en cuanto a lo que le faltaba al escabeche, ahí tiene toda la razón.

Jordi ha asegurado ser muy estricto con vosotros, ¿es difícil trabajar con él?
¿Él ha dicho eso? Pues es mentira, es un bonachón. Jordi es una malva. Va de chulito y de crecidito para aparentar, pero luego en realidad es para tirarle de los mofletes.

¿Te ves como ganador?
¿Tú me ves como ganador? De momento quedamos diez y por lo tanto tengo un diez por ciento de posibilidades.

¿Y un rival que tú veas difícil de abatir?
Está la cosa muy repartida. Raquel y Josie están evolucionando muy bien y la cosa está muy apretada. No hay que relajarse. Yo por ahora tengo la inmunidad…

Sorprendiste a todos con esa dedicatoria romántica a tu chica, después de ganar el pin de la inmunidad
Es verdad que ella ha vivido conmigo todos esos momentos y cuando me preguntaron a quién me gustaría dedicárselo, no lo dudé. La he tenido que utilizar de cobaya para que probara todos mis platos.

¿Ha tenido que probar entonces muchos platos desagradables?
Hombre, espero que no estuvieran tan malos.

¿Está aprovechando tu paso por el concurso para obligarte a cocinar más de la cuenta?
Lo ha aprovechado, pero ahora ya le está costando un poquito más. Ahora ya cotizo en alza y para cocinar se me tiene que adular mucho.

¿Qué haces para desconectar?
Hago tantas cosas y trabajo con gente tan diversa, que cada día es distinto al anterior, así que no noto que sea nada rutinario.