El futbolista ha recordado en ‘El Hormiguero’ el día que la cantante colombiana se topó con un animal mientras estaba en el parque con sus hijos.


Gerard Piqué ha visitado el plató de ‘E Hormiguero’ para hablar de la Copa Davis, que se celebra estos días en Madrid y de la que es uno de los máximos responsables, ya que es presidente de Kosmos, empresa organizadora del torneo. El jugador del Barcelona ha repasado también la actualidad del club azulgrana tras la reciente incorporación de su nuevo entrenador, Xavi Hernández. Y ha hablado, aunque de manera muy breve, de su relación con Shakira

Lo primero que ha hecho el futbolista es desmentir que Xavi Hernández le haya prohibido ir al programa, tal y como se ha contado. «Decidimos aplazar la entrevista, Xavi ni lo sabía. Es una decisión propia que yo tomé. Ahora estaba por Madrid, tenía dos días libres y me venía bien venir», decía.

Foto: Instagram

De su vida en común con la cantante colombiana apenas ha desvelado algunas pinceladas. Una de ellas, que la casa que comparten en Barcelona no tiene discoteca, como suele suceder en los domicilios de otros futbolistas de primer nivel. Asimismo, ha contado que no suele intervenir cuando la cantante compone sus canciones, «pero muchas veces le digo si me gusta o no me gusta y a partir de ahí hace cambios».

También ha contado el disgusto que se llevó su pareja el día que se topó con dos jabalíes cerca de su casa. Según ha detallado, cada vez hay más animales de esta especie en los alrededores de la Ciudad Condal. «Los jabalíes huelen la comida… No es que te ataquen, pero son violentos. Mi mujer estaba en el parque con los niños y se pegó un susto de muerte. Hay jabalíes cruzando la calle», ha recordado.

Fue el pasado mes de septiembre cuando la artista contó en su perfil de Instagram cómo fue atacada por dos jabalíes: «Me han reventado todo y se iban llevando mi bolso para el bosque con mi teléfono. Y al final me han dejado el bolso porque me les he enfrentado».

 

A sus 34 años, Gerard Piqué es consciente de que el final de su carrera deportiva está cerca. En su caso, ha sabido invertir su capital en un sinfín de empresas, pero sabe que cuando cuelgue las botas le espera un vacío enorme. Lo sabe bien por compañeros y amigos que ya se han retirado. «No has hecho otra cosa», comentaba Pablo Motos.
«Cuando se te acaba la carrera es el abismo«, respondía el catalán.

«De golpe se te acaba todo y por muy preparado que estés es el precipicio». Los que dejan el deporte de alto nivel «tardan mucho tiempo en adaptarse a la nueva vida. De no saber qué hacer al salir a la calle. De ser una estrella a ser un don nadie. Luego las nuevas generaciones no te conocen», continuaba.

© Redes sociales.

En su charla con Pablo Motos, Gerard Piqué ha destacado que le gusta venir a Madrid: “Vienes aquí y hay mucha vida, la gente sale a la calle. Es una sensación distinta. Hay contenido, cosas que hacer. Para mí mi ciudad lo tiene absolutamente todo. Aquí no tenéis playa. Barcelona tiene cosas maravillosas. Mi ciudad es la mejor del mundo, pero en los últimos años nos hemos ido apagando un poquito y hay que reactivarlo, volver a encender la llama”. Y añadía: “El año que viene moveremos la Copa Davis de Madrid, no tengo ningún interés económico diciendo esto, pero es lo que es. Cuando vengo a Madrid siento que el estado anímico de la gente es mejor que el de Barcelona».

«Tener mucho dinero está mal visto»

otro de los temas que ha abordado tiene que ver con la fama, el éxito… y el dinero. Algo que él considera es un tema tabú en España. «Esto en Estados Unidos está muy valorado, pero aquí es al revés, están esperando a que fracases para darte. Se asocia mucho que si te va muy bien porque tienes mucho éxito. Tener mucho dinero está mal visto», sentenciaba.

Es como Amancio Ortega, que es un ejemplo. Es un emprendedor de la moda al que le ha ido muy bien. En vez de valorar lo bueno se valora lo malo. Una persona que trae buenas cosas económicamente y seguro que España se beneficia en algo… No es fácil que los demás vean qué has hecho bien. Aquí intentamos buscar la parte mala. Está asociado a la cultura, a lo que somos los españoles», insistía.

En el futuro se ve implicado en proyectos empresariales, porque le gustan «los números». Pero no cree que acaba ocupando algún día la presidencia el equipo azulgrana: “Hay días que sí y días que no», admitía. «Tienes que tener un amor muy grande al club, y esto está garantizado que lo voy a dar, pero es un sacrificio brutal. Por lo que implica el Barça para mí, si puedo ayudarlo lo haré, pero de ahí a ser presidente queda un mundo”.