Según ha podido saber SEMANA, un año después de la muerte de Blanca Fernández Ochoa, su familia ha decidido sellar el capítulo de su desaparición y posterior fallecimiento y no volverán a hacer más declaraciones.


El pasado 4 de septiembre se cumplía un año desde que se encontrara el cuerpo sin vida de Blanca Fernández Ochoa en un pico de La Peñota, en Cercedilla, en una zona de difícil acceso de la Sierra madrileña. Cuando apareció su cadáver, sus familiares, amigos, las fuerzas de seguridad y una legión de voluntarios llevaban once días buscándola de sol a sol. Una de las últimas cosas que hizo la esquiadora olímpica en vida fue decirle a su hija, Olivia Fresneda, que se iba a la sierra a caminar. Cuatro días después, el pasado 23 de agosto, la joven denunció su desaparición a las autoridades.

El clan Fernández Ochoa, una piña

La muerte de Blanca, esquiadora olímpica y hermana del también medallista Paco Fernández Ochoa, conmocionó al todo el país. En aquellos angustiosos días de su incesante búsqueda, sus familiares formaron una piña para dar con su paradero. Sus hermana Lola y su cuñado Adrián Federighi se convirtieron en improvisados portavoces de la familia. Sus hijos Olivia y David participaron activamente en los dispositivos de búsqueda. El resto de hermanos (los Fernández Ochoa eran ocho), como Juan Manuel -exesquiador y experto senderista- sumaron esfuerzos y se coordinaron para no perder detalle de cualquier pista que pudiera dar con el paradero de Blanca. El clan siempre ha sido una piña y así lo demostró en aquel periodo de inquietud e incertidumbre.

Cuando se confirmó la muerte de la deportista, los suyos se vinieron abajo. Quedaron destrozados ante el triste desenlace de la mujer que en 1992 hizo vibrar al país al ganar la medalla de bronce en eslalon en los Juegos Olímpicos de Invierno de Albertville.

«Blanca era una mujer fuerte», recordaba su hermana Lola tras su muerte

«Me da exactamente igual cómo ha fallecido Blanca. Lo único es que ha fallecido y en general todo el mundo la está tratando genial y con cariño. El caso es que no está y me da igual lo demás», decía su hermana Lola. Y es que mucho se habló en su momento de los motivos de su desaparición. ¿Depresión? ¿Trastorno bipolar? Sus allegados nunca confirmaron ni desmintieron que la deportista atravesase enfermedad o bache alguno. Lola quiso evitar especulaciones asegurando que su hermana estaba «fenomenal» y que tenía muchas ganas de hacer planes: «Blanca era para todos una mujer fuerte, con una capacidad de sacrificio total», pero a la vez era una mujer «tímida y sensible».

Asimismo, se lamentaba de que nos dejara tan joven, con tan solo 56 años. La misma que tenía Paco Fernández Ochoa al morir. «¡Qué orgullo! ¡Qué orgullo ser española y ver cómo la gente se ha volcado con nosotros!», decía, entre lágrimas. «Lo que más pena me da es que Blanca no era consciente de lo que la gente la quería y la admiraba. Esa es la pena que me llevo!».

Un año difícil para los hijos de la esquiadora

Los hijos de Blanca Fernández Ochoa, de perfil bajo, han estado muy unidos en este último año tras quedar huérfanos de madre. Olivia, miembro de la selección nacional femenina de rugby 7m, ha recorrido medio planeta con su equipo. De su madre ha heredado la capacidad física para la práctica deportiva, la disciplina y el espíritu de lucha. «Tenemos muy pocos días para malgastarlos en estar tristes«, señalaba recientemente en uno de sus posts. David, por su parte, ha permanecido más próximo al resto de familiares. Según han confesado personas del entorno de la familia a SEMANA, posee la sensibilidad y la timidez de su progenitora.

Paula Fernández Ochoa la recuerda en Instagram: «Te echamos mucho de menos»

La sobrina de la esquiadora, Paula Fernández Ochoa (hija de Paco) es, a día de hoy, el rostro más visible de la familia. Es abogada y forma parte de la Junta Directiva de la Federación Española de Deportes de Invierno, por lo que es quien más contacto tiene con los medios de comunicación.

«La Peñota es, para siempre, Blanca»

En su perfil de Instagram, de carácter público, la siguen casi 13.000 usuarios. El pasado 24 de agosto compartía una bonita foro de la Sierra madrileña que rezaba: «Hace 1 año que te fuiste. Y, tras 11 días de incertidumbre, La Peñota ⛰ es, para siempre, Blanca. Te queremos y echamos mucho de menos ❄️⛷ #BlancaNieves. En su post incluía hashtags muy significativos: #Peñota #dep #Cercedilla #LosMolinos #valores #sonrisaeterna #BlancaFernandezOchoa #family #SiempreJuntos #love #mountains #ski #MissYou #polilla

Según han revelado allegados del clan a SEMANA, los Fernández Ochoa han tomado una decisión conjunta: no volverán a hacer declaraciones a la prensa sobre el fallecimiento de Blanca. Es un tema muy delicado. Y en su día dijeron lo que tenían que decir. Es algo que han hablado en profundidad en varias ocasiones. Lo han meditado y han tomado la determinación de no exponer más esta cuestión en público. Prefieren permanecer unidos, como han hecho siempre, y que el recuerdo de la alpinista siga siendo el que es: el de una de las grandes figuras del deporte de nuestro país. Y miembro de uno de los linajes de deportistas más cercanos y queridos que han nacido dentro de nuestras fronteras.

Hace poco, todos rendían un homenaje a Blanca reuniéndose en familia y compartiendo juntos un paseo por la naturaleza. Imposible dar un mejor tributo a Blanca, viviendo aquello que tanto amaba: la familia y la montaña.