El Marqués de Griñón, Carlos Falcó, ha muerto a los 83 años a causa del coronavirus. Hace apenas unas horas, el padre de Tamara Falcó era ingresado en el Hospital Universitario Fundación Jiménez Díaz de Madrid después de dar positivo en el test del COVID-19. Allí recibía tratamiento para frenar los síntomas de esta enfermedad. Pero, lamentablemente, ha perdido la batalla.

Tamara Falcó pierde a su padre, víctima del mal que asola al planeta

El padre de Tamara Falcó y exmarido de Isabel Preysler había cumplido 83 años el pasado 3 de febrero. Su familia no había revelado detalles sobre su evolución, pero fuentes cercanas al empresario adelantaron que todos estaban muy asustados por su estado de salud.

Carlos Falcó fue hospitalizado el pasado jueves, tras realizarse la prueba del coronavirus. Un testo cuyo resultado fue positivo y pronto alarmó a sus seres queridos, ya que por su edad formaba parte de los grupos de riesgo.

Casualidades del destino, el pasado 19 de marzo, con motivo del Día del Padre, su hija Tamara compartía una bonita foto con su progenitor. «Ayer fue San José y se me olvidó postear… Esta foto describe mi relación con mi Padre… Papi tú no tienes Instagram, pero como siempre te enteras de todo lo que hago que sepas que te quiero y eres el mejor Padre que jamás podría desear», escribía en sus redes sociales. Quién iba a decirle a la ganadora de ‘Masterchef Celebrity 4’ que su padre perdería la vida apenas unas horas después de publicar la instantánea.

La muerte de Carlos Falcó se suma a la ya larga lista de afectados por el coronavirus en España, que asciende a 20.000 enfermos. De ellos, 1.141 están ingresados en la UCI, más de 1.000 completan la lista de fallecidos y 1.585 han sido dados de alta.

Otros personajes conocidos, como Esperanza Aguirre y su marido, Fernando Ramírez de Haro, el expresidente del Real Madrid, Lorenzo Sanz, o la Ministra de Igualdad, Irene Montero, también han dado positivo en coronavirus.

SEMANA se puso en contacto con su esposa, Esther Doña

Tras conocer la noticia del ingreso del Marqués de Griñón, SEMANA se puso en contacto con su mujer, Esther Doña. Ésta fue incapaz de ocultar su preocupación. «Lo tenéis que comprender, pero no voy a hacer ninguna declaración», decía, en la conversación telefónica mantenida con este medio.

Esther contrajo matrimonio con Carlos Falcó el pasado 22 de septiembre de 2017 en el Palacio de El Rincón, en el municipio madrileño de Aldea del Fresno. El enlace, el cuarto del marqués, se celebró en secreto. Poco después celebraron una fiesta ante 150 invitados. Pero hubo ausencias notables: sus hijos Xandra, Manuel y Tamara no asistieron a la boda. Su hermano Fernando tampoco presenció el ‘sí, quiero’ de quien, además de Marqués de Griñón, era Grande de España, marqués de Castelmoncayo y era descendiente del Gran Capitán.

Además de sus títulos nobiliarios, Falcó, un apasionado de los vinos y del aceite de oliva, era licenciado en Ingeniería Agronóma. Asimismo, fue uno de los fundadores del prestigioso Club Siglo XXI y era presidente del Círculo Español del Lujo Fortuny.

La vida de Carlos Falcó estuvo marcada por su matrimonio con Isabel Preysler, -14 años más joven-, con la que se casó el 23 de marzo de 1980. Un año después nació la única hija de la pareja, Tamara. Pero los gustos y aficiones de ambos eran incompatibles. Él amaba el campo. Isabel, la ciudad y los eventos en sociedad. Se separaron en 1985.

Junto a Esther Doña protagonizó un bochornoso incidente en el hotel Eurobuilding de Madrid. Tras una fuerte discusión, el marqués era detenido por la Policía y pasaba la noche en un calabozo. Aquello sucedió en febrero de 2019. Poco después tuvieron que salir al paso ante los medios de comunicación para explicar lo sucedido.

Un funeral marcado por el COVID-19

Cabe recordar que las excepcionales circunstancias en las que se encuentra el país, en Estado de Alarma, afectarán de manera directa al último adiós del empresario. Y es que la celebración de entierros y funerales se han visto afectados a causa de este régimen, decretado por el Ejecutivo hace cinco días. Por expresa indicación del Ministerio de Sanidad, las empresas funerarias deberán aplazar las ceremonias de los fallecidos por coronavirus para proteger a los familiares, así como a los profesionales que deben seguir trabajando para prestar los servicios funerarios.

Olivia de Borbón, que perdió a su madre, Beatrice von Hardenberg, el pasado 14 de marzo, tuvo que celebrar su velatorio «en la más estricta intimidad», tal y como ella misma anunciaba, «dadas las circunstancias sanitarias en toda la nación».