Jesulín cumple 46 años en sus cotas más bajas de popularidad. Su perfil bajo y que Belén no hable prácticamente de él han contribuido a su olvido mediático.


El 9 de enero, Jesulín de Ubrique sopla 46 velas en su tarta. Un cumpleaños con sabor agridulce para el torero, volcado en su mujer, María José Campanario. La odontóloga padece fibromialgia desde hace 12 años y, tras la recaída sufrida el pasado mes de noviembre (la tercera del año 2019), el gaditano no se separa de ella.

Un Jesulín de 46 años… y perfil bajo

Dentro de cuatro años, el torero que revolucionó las plazas de toros en los años noventa cumplirá medio siglo de vida. ¡Cómo pasa el tiempo! A sus 46 años recién cumplidos, poco queda de aquel Jesulín Janeiro Bazán que se ponía el mundo por montera. Y que igual subía a un escenario para entonar aquello de «Te necesito toda toda…» que recogía orgulloso la ropa interior que sus admiradoras le lanzaban desde las gradas de las principales plazas del país. El de Ubrique ha dejado la fama atrás para mantener un perfil bajo y, aunque ha retomado la profesión que durante años abandonó para dedicarse a su familia, no es ni la sombra de lo que fue en sus años mozos.

Y es que el destino es caprichoso. Aquel joven que logró convertir a una figura del toreo en un fenómeno de masas es ahora un diestro de segunda línea. Ya no es el objetivo número uno de los flashes. Ni una celebridad. Ni alguien admirado por millones de españoles. Ese fervor popular que antaño hizo latir el corazón de miles de jovencitas es lo despierta Belén Esteban entre su legión de seguidores.