Horas antes de reencontrarse en 'Sábado Deluxe', la colaboradora dice estar harta de la polémica con su compañera. "Si no quiere ser mi amiga, lo aceptaré", ha explicado.


Belén Esteban se verá las caras con Mila Ximénez el sábado 11 de enero en ‘Sábado Deluxe’. Allí, ambas colaboradoras intentarán resolver sus diferencias, así como la decepción sufrida por la sevillana tras salir de ‘GH VIP 7’, tras saber que la ‘Princesa del pueblo’ había criticado su concurso mientras ella estaba encerrada en la casa de Guadalix.

«Me parece todo muy exagerado»

Apenas quedan unas horas para que ambas compañeras y, hasta ahora, amigas, resuelvan sus diferencias frente a las cámaras de televisión. «Que sea lo que Dios quiera», confesaba la madrileña en ‘Sálvame’. Belén sigue pensando que Mila la ha atacado por culpa de una tercera persona. «Estoy más enfadada con una persona que con Mila», ha dicho.

Belén no ha ocultado que empieza a estar harta del revuelo que se ha montado con su colega. En una entrevista reciente, la andaluza declaraba que Belén se había vengado de ella al criticarla tan duramente. Ahora, ésta se defiende: «La que se está comienzo el marrón gordo es Belén Esteban. Ya ni sé qué decir, porque no creo que yo haya hecho daño. Que yo haya dicho lo de la expulsión. ¿Es tan grave lo que he hecho? No creo que haya sido tan grave. Me parece todo muy exagerado».

La ex de Jesulín tiene claro que «la protagonista» del ‘Deluxe’ será Mila. Se tomará el cara a cara «para hacer mi trabajo y para que ella me explique, pero no quiero alargar más el chicle».

«Si no quiere ser mi amiga, lo aceptaré»

«Quiero hablar con Mila. Si ella no quiere ser mi amiga, lo aceptaré. Si tiene que seguir nuestra amistad, yo encantada. Si no, no puedo obligar a nadie. Ella ha sido muy libre conmigo en todos los aspectos», subrayaba en el programa donde trabaja.

La de Paracuellos del Jarama ha reconocido estar «un poco enfadada. Me estoy comiendo un marrón que no veas. Si en una entrevista hay 50 preguntas y 28 son de Belén Esteban… Yo no he hablado con ella, pero no voy a estar cada tres meses con lo mismo. Si ella cree que le he fallado, aquí paz y después gloria. ¡Que esto parece un examen de amistad!».

«Entiendo que lo que he dicho de su concurso le haya dolido, pero madre mía. ¡Qué he dicho! He dicho que su concurso era una mierda, luego dije que era pésimo. ¿Eso es tan grave?», concluía.