«Me gustaría soñar esta noche que os tengo cogidos de la mano y no despertar nunca», ha asegurado la actriz y presentadora.


Hace tan solo una semana que Ana Obregón volvía a sufrir un mazazo con la muerte de su madre, doña Ana Obregón Navarro, a los 95 años. Una nueva ausencia que se une a la de su hijo, Álex Lequio, fallecido en 2020 a los 27. La actriz y presentadora, que acostumbra a utilizar sus redes sociales como una vía de escape, ha compartido un último y sobrecogedor mensaje.

Instagram

«Hoy me desperté totalmente convencida de que estos 3 últimos años de mi vida habían sido una pesadilla. Respiré profundamente llena de felicidad», ha contado a través de su perfil de Instagram. «Agradecí al Universo de corazón por la suerte de hijo, padres, familia y amigos que tenía», ha recordado.

En el centro de sus pensamientos, siempre su hijo: «Esperé como siempre en mi cuarto tus buenos días dibujados en la sonrisa más bonita del mundo, lleno de salud y genialidad. Tenía infinitas ganas de achucharte por la maldita pesadilla que había tenido. Esperé la llamada de mi madre para ver si iba a comer con ellos como solía hacer casi todos los días cuando no trabajaba. Esperé…».

Foto: Instagram

Ana Obregón no podía más que sentenciar de la siguiente forma: «La realidad me pegó una bofetada». Concluía así este sentido ‘post’: «Me gustaría soñar esta noche que os tengo cogidos de la mano y no despertar nunca». 

Nuevamente, este mensaje ha recibido un sinfín de comentarios por parte de seguidores y amigos, entre ellos, varios rostros conocidos. «Ana te mando luz y fuerza y todo el amor», le decía Rosario Flores. Mientras que Aless Gibaja señalaba: «Siempre te cuidarán 💖💖». Por su parte, Alba Carrillo aprovechaba para enviarle «fuerza».

Otro duro golpe

El pasado sábado, Ana Obregón despedía a un pilar fundamental, su progenitora, quien había estado hospitalizada semanas atrás tras sufrir un ictus. La actriz y presentadora señaló entonces cómo el ingreso le había supuesto revivir viejos fantasmas: «Para mí, volver a ese hospital ha sido como una vuelta al infierno rememorando los últimos meses que pasé allí viendo sufrir a mi niño».

SEMANA

Poco después de decir adiós a su madre, Ana Obregón compartió un sentido homenaje en redes con el que hacía partícipes a sus seguidores de la triste noticia: «Ahora los dos amores de mi vida están juntos para siempre. Mamá cuida mucho de mi niño hasta que yo llegue que espero sea pronto , y dile que le quiero más que a mi vida. Os amo desde siempre y para siempre.🖤». Este último año Ana Obregón se ha refugiado en la lectura, la meditación y naturaleza. Sus grandes aliados en la etapa, sin duda, más dura de su vida. También está muy arropada por su familia y amigos, siempre pendientes de ella.