A su llegada a Palma de Mallorca, donde ambos residen, Adara y Hugo han vuelto a la normalidad y a disfrutar de Martín, el hijo que tienen en común.


Después los casi tres meses y medio que ha durado la emisión de ‘Supervivientes 2020’, Adara Molinero y Hugo Sierra se encuentran ya en Palma de Mallorca, donde residen. Esta semana, la ex pareja ha llegado a la isla con apenas unas horas de diferencia tras la final del ‘reality’ de Telecinco.

La primera en aterrizar fue Adara, el pasado martes, en compañía de Martín, el hijo que tiene con el uruguayo. Horas antes, la madrileña admitía en sus redes sociales que su vuelta a la normalidad iba a suponer «el momento más duro de todos» y señalaba que «si hay que empezar de cero, pues se empieza». Y es que tras una temporada en Madrid defendiendo a su madre, Elena Rodríguez, en el plató de Telecinco, la joven se enfrenta a la realidad: una nueva etapa sola y con asuntos relacionados con la custodia de su pequeño pendientes de resolver.

Hugo, por su parte, pisaba tierras mallorquinas en la tarde el jueves. El uruguayo, cuarto finalista del concurso, regresaba acompañado de su madre y de su hermana. A su vuelta, su hermano Bruno lo esperaba con los brazos abiertos. Poco después de instalarse nuevamente en su domicilio se dejó ver junto a varios amigos en una terraza.

Hugo se come a besos al pequeño Martín

Un día después de sus respectivas llegadas, la expareja disfrutaba por separado de la compañía de Martín. En su paseo con su niño, Hugo se mostraba muy cariñoso con el pequeño, al que se comía a besos en plena calle. El monitor deportivo optaba por salir a la calle con el bebé en brazos. Adara, por su parte, optaba por dar un paseo llevando al su vástago en un carrito. Ataviada con ropa informal -camiseta de tirantes y shorts- la ganadora de ‘GH VIP 7’ disfrutaba de las buenas temperaturas en las inmediaciones de su vivienda.

Adara pasea con su niño a su regreso a Mallorca

Poco ha tardado Adara en reconocer que echa de menos su Madrid natal, donde tiene a su familia y a la mayor parte de sus amigos. «Cómo extraño quedarme sin aire de tanto reírme con mis amigos», ha escrito en su perfil de Instagram. Próximamente tendrá que decidir si decide quedarse a vivir en Mallorca, donde vive el padre de su hijo, o si vuelve a la capital, donde están los suyos y donde podría tener más oportunidades de trabajo. Desde que pasó por la casa de Guadalix de la Sierra, donde conoció a Gianmarco Onestini, Adara se ha convertido en uno de los personajes más aclamados de la pequeña pantalla. Su futuro, ahora, depende en gran medida del acuerdo al que llegue con su ex en relación a la familia que han formado.