El cocinero 5 estrellas Michelín, ha hablado con SEMANA durante su presentación como embajador del último lanzamiento de Oral-B


Este jueves Jordi Cruz ha aparcado los fogones de «MasterChef Celebrity» y se ha presentado ante los medios de comunicación. El catalán, 5 estrellas Michelín, es el nuevo embajador del último lanzamiento de la marca Oral – B y por dicha razón se reunió con SEMANA para hablarnos, entre otras cosas, de cómo está viviendo la nueva edición del programa culinario más famoso de la televisión y de cómo está afectando la crisis sanitaria a su restaurante. «Soy un cocinero tecnológico al que le gusta la modernidad», ha dicho nada más empezar la conversación a modo de humor.

Desde que se diera a conocer en el mundo de la televisión, el cocinero se ha convertido en toda una celebridad, algo que como él mismo nos explica, le da un poco de «vergüenza». A su local acuden muchos clientes, no solo a probar sus platos, sino también para poder hacerse fotografías con él, algo que reconoce no molestarle en absoluto. Jordi Cruz no sólo habló de su oficio y de cómo está viviendo su etapa en televisión, sino también nos reconoció cómo ha pasado el confinamiento, cómo lo ha pasado estos meses y qué tal se la da a su chica, la arquitecta Rebecca Lima, la cocina en casa.

 

¿Cómo llevas estos momentos de tanta incertidumbre?
Con mucha resignación. No es la primera vez que el ser humano se encuentra con un virus que nos lo pone difícil. Nuestra actitud debería de ser un poquito más inteligente y no discutir entre nosotros, porque al fin y al cabo, no tenemos la culpa de lo que está pasando. No es nada fácil…

Como hostelero, ¿qué tal te están yendo las cosas?
Tengo la suerte de tener un restaurante en propiedad, donde recibimos pocos clientes al día, con bastante distancia, cumplimos muchos protocolos y además tenemos un laboratorio trabajando para nosotros. Para mí ha sido fácil, pero en España hay muchos tipos de restaurantes, donde trabajan con más clientes, no son de su propiedad y tienen que pagar un alquiler.

Hace unas horas el Tribunal Superior de Justicia ha declarado ilegal el confinamiento en Madrid, con respecto a vosotros ¿qué sentido tiene cerrar a las once de la noche?
Ninguna. Nosotros tenemos que acatar las normas y ser responsables, pero para ser responsables debería de haber una sola voz y ser coherentes. Si me haces cerrar, por ejemplo, no me quites los ERTES.

¿Has tenido que hacer muchos ERTES en tu plantilla?
Los justos, durante el confinamiento. A partir de ahí tengo la gran suerte de que mis clientes sigan acudiendo y que además tengamos una gran exposición mediática.

Ser jurado de “MasterChef” imaginamos que es un gran escaparate para tu negocio.
Quien te diga lo contrario miente. Cuando termino de grabar me voy a mi casa, es decir, a mi restaurante. Yo me saco fotos con todo el mundo. A la gente le apetece y yo tengo que hacerles felices, muchos de mis clientes van para verme a mí.

Con lo antipático que pareces en televisión, en las distancias cortas ganas mucho
(Se ríe) Esa persona que se crea que Jordi Cruz es ese señor que aparece en la tele haciendo su trabajo, que es juzgar los platos y ser exigente, tiene toda la razón. Soy igual de exigente que en mi trabajo, ¿es malo el cliente te exija en un restaurante? Yo intento que mis concursantes saquen los mejores platos.