Hablamos con la actriz Sara Vega, hermana de Paz Vega, para que nos cuente cómo lleva el confinamiento y cómo se encuentra su familia.


La gran crisis sanitaria que estamos viviendo ha afectado a los puestos de trabajo de millones de personas. Uno de los sectores más perjudicados ha sido el de la cultura, y por ese motivo SEMANA ha entrevistado a Sara Vega, una de las actrices con mayor proyección en nuestro país y hermana de una de las musas del cine español: Paz Vega. La artista se mostró encantada de conversar con nosotros y explicarnos cómo vive el confinamiento.

Sara Vega se encontraba en estos momentos representando una comedia en el teatro EDP de Gran Vía, “La madre que me parió”, junto a la actriz Marisol Ayuso, cuando la propagación del virus obligó a la cancelación de la obra. Para la bailarina, la situación de peligro que sufren nuestros mayores la mantiene triste y afectada, pero con las fuerzas suficientes para mandar un mensaje de ánimo y optimismo. Currante desde la cuna, Sara Vega ha salido adelante con su faceta de actriz sin que la popularidad de su hermana le haya afectado en absoluto. Con infinidad de proyectos por presentar, la joven confiesa que le gusta mucho nuestra revista y contesta encantada a todas nuestras peticiones.

La también cantante, nos confesó, que aunque no había sentido los síntomas del coronavirus, temió con poder contagiarse. «Yo al principio estaba segura de que lo podría tener porque el día de la manifestación del 8M estaba en la puerta del teatro EDP de Gran Vía, habíamos tenido función y tuve que esquivar a toda la gente hasta poder llegar a la glorieta de Bilbao, porque no había taxis ni autobuses. Por eso tenía la seguridad de que me había contagiado», explicaba para SEMANA.