Elena Furiase desvela cuál ha sido su antojo durante el embarazo

Elena Furiase se encuentra en el tercer trimestre de su embarazo y desvela algunas cosas que desconocíamos sobre su faceta como madre.

Elena Furiase ha sido la gran protagonista del evento que Font Vella ha organizado en el Hotel Room Mate Óscar para presentar su campaña “Yo soy Así”, que invita a todas las mujeres a ser ellas mismas. La hija de Lolita Flores es una de las embajadoras de la marca, y se siente muy orgullosa del trabajo que están haciendo. Además, ha presumido de su tripita de embarazada y no ha dudado en hablar de cómo lo están llevando ella y su pareja, Gonzalo Sierra.

Elena Furiase se encuentra en el último trismestre de su embarazo, que está viviendo con felicidad.

¿Qué tal estás?

Muy bien, con mucho calor, pero muy bien

¿De cuántos meses estás ya?

Pues acercándome al tercer trimestre.

No has cogido nada de peso, ¿no?

Si, si he cogido pero bien, no sé cuanto he cogido pero no más de nueve kilos.

Por el momento, ha engordado tan solo nueve kilos.

Y el sexo del bebé, ¿lo sabéis ya?

Me han dicho que podría parecer un niño, pero hasta septiembre no me voy a hacer ninguna otra prueba. Pero vamos, que si resulta ser niña, yo feliz de la vida.

¿Habéis pensado nombres?

Hemos pensado nombres, pero no queremos decir nada, hasta que no le veamos la cara.

¿Y será algún nombre tradicional de tu familia?

No queremos repeticiones, lo hemos pensado y cuando nazca seré la primera que lo diga. A lo mejor te digo un nombre y luego es otro.

¿Has tenido algún antojo durante el embarazo?

Solo las patatas fritas de bolsa. La verdad que no me puedo quejar, físicamente estoy llevando un embarazo muy bueno, estoy trabajando y ahora me voy de vacaciones. Estoy muy feliz.

Cree que podría ser niño, pero por ahora quiere esperar hasta septiembre para hacerse otra prueba que le permita conocer el sexo del bebé.

¿Esta etapa está siendo como habías imaginado?

Si y no, hay cosas que sí me las podía imaginar. Luego hay muchos cambios hormonales, emocionales, miedos, incertidumbres, alegrías… Es muy fácil decir ‘quiero ser mamá’, pero cuando ya te lo ves y te lo notas, te empiezan a entrar un montón de cosas en la cabeza y en el corazón. Pero, en definitiva, es un estado muy bonito y si realmente todos mis embarazos van a ser así, pues genial.