Han sido unos días difíciles para los Mohedano-Jurado a raíz de la inauguración del Museo Rocío Jurado. Por ello, Rocío Flores ponía tierra de por medio y se refugiaba con sus amigos. Unos días después de recargar pilas, la hija de Antonio David Flores ha regresado a Málaga y ha protagonizado un tierno reencuentro con su hermano, David Flores. 

Rocío Flores, David Flores
Redes sociales

Rocío Flores y su hermano David han protagonizado un bonito reencuentro este miércoles después de haber estado unos días separados y tras las vacaciones del joven en la Costa del Sol junto a Olga Moreno. La joven ha dejado constancia en sus redes sociales del encuentro y gracias a las imágenes hemos podido ver el gran abrazo que le ha dado el joven a la colaboradora de televisión. Como no podía ser de otra forma, la hija de Antonio David Flores ha dejado patente que su hermano lo es todo para ella y no ha dudado en describirle como su "tesoro".

Este encuentro llega días después de la gran inauguración del Museo Rocío Jurado en Chipiona y tras unos días de descanso de David Flores junto a su hermana Lola Flores y Olga Moreno. Por su parte, tal y como ha publicado en exclusiva SEMANA, Antonio David Flores está disfrutando de unos días de vacaciones junto a Marta Riesco en la playa y les hemos podido ver comerse a besos dentro del agua de la costa granadina.

Rocío Flores está agotada

El tierno reencuentro de Rocío Flores con David Flores, su "tesoro"
Instagram

Aunque intenta no perder los nervios, lo cierto es que la emisión de la segunda parte de la serie documental de Rocío Carrasco han vuelto a poner a su familia y a ella misma en el punto de mira. Con motivo de la apertura del esperado museo de su abuela, la joven denunció los mensajes que le habían llegado a mitad de la noche. El pasado sábado, le mandaron una imagen por WhatsApp en la que aparecía la hija de La Más Grande posando con un bebé junto a un texto que decía: "Marea ros, valora lo que tienes".

La reacción de la joven no se hacía esperar y reconocía que estaba dormida cuando le llegaron los mensajes, pero se desveló y consultó su móvil. Su sorpresa fue mayúscula: «Ver que alguien que no conozco se dedica a mandarme fotos y escribirme por WhatsApps. ¿Esto cómo se llama?», se preguntaba totalmente indignada. «No sé hasta dónde llega la maldad de la gente y el aburrimiento, probablemente esta persona esté feliz de la vida de que yo haya puesto esto pero ya me parece demasiado heavy que hasta a mi whatsapps tenga que recibir lo que recibo».