El príncipe Harry y Meghan Marke, un año de matrimonio de una pareja que rompe con las normas

El príncipe Harry y Meghan Markle celebran hoy su primer año de casados. Así ha sido el primer año de matrimonio de esta pareja que rompe reglas en la Casa Real británica.

El príncipe Harry y su esposa, Meghan Markle, celebran hoy su primer año de casados. Han pasado 12 intensos meses desde que el hijo pequeño de Carlos de Inglaterra diera el ‘sí, quiero’ a la actriz de origen afroamericano. Muchas cosas han pasado, y mucho han vivido los duques de Sussex en los inicios de su vida en pareja.

5Una boda seguida por millones de espectadores 

La pareja pronunció el «sí, quiero» en la Capilla de San Jorge del Castillo de Windsor. La ceremonia fue televisada y se calcula que más de 3 millones de espectadores en el mundo vieron en directo la unión. Tras la ceremonia eclesiástica se celebró un almuerzo en St. Georges Hall y una recepción en Frogmore House.

4Una boda muy al estilo Hollywood

El día de su enlace, Meghan Markle eligió dos vestidos de novia. Uno, para la iglesia. Otro, para el convite. La boda no fue una boda convencional: tuvo grandes pinceladas de una fiesta de Hollywood: muchos invitados actores, una interpretación de música góspel de la canción ‘Stand by me’, su recorrido en un Jaguar, un Harry que dedicaba piropos a su mujer…

3Rompiendo normas en la Casa Real británica

Desde que comenzaron su relación, tanto Harry como Meghan han marcado bien su estilo de vida, rompiendo en muchas ocasiones el protocolo y las estrictas normas de la casa real británica. Como cuando Meghan decidió prescindir de la asesora de comunicación de ‘cabecera’ de los Windsor, o cuando anunciaron el nacimiento de su primer hijo, Archie, a través de Instagram.

2Una pareja moderna

Al contrario que el príncipe Guillermo y Kate Middleton, Meghan y Harry no están dispuestos a continuar las férreas tradiciones de la casa Windsor. Ellos imponen sus propias normas.

1Rebeldes sin pausa

Ejemplos de esta rebeldía de pareja: El ‘baby shower’ de Meghan se celebró en un lujoso hotel de Nueva York, lleno de actrices y celebrities, y a más de 8.000 kilómetros de palacio. No hubo cabida para invitadas de ‘laca y naftalina’ del entorno de la reina de Inglaterra. Tras el nacimiento de su bebé, no posaron hasta dos días después. Tampoco anunciaron el nombre del niño inmediatamente… Son muchas las acciones con las que ambos rompen con las normas. El mundo parece aceptarlo. Y el clan Windsor, también.