La hija de Rocío Jurado ha explicado rota cómo vivió el momento en el que vio a Antonio David Flores «comiéndose la boca» con una chica.


Rocío Carrasco ha vuelto a abrir su corazón en el episodio 2 de ‘Rocío: contar la verdad para seguir viva’ y ha hablado de uno de los sucesos más desagradables que vivió cuando estaba embarazada de su segundo hijo. Antonio David Flores conoció a una persona, con la que se encontraba cuando ellos salían con amigos durante el verano. «Empecé a ver que no era normal… un comportamiento que no era normal para alguien que acabas de conocer. Le pregunté que qué era eso, que qué estaba pasando. Su respuesta fue que yo estaba loca, que el embarazo me estaba dejando loca, que las hormonas me estaban sentando mal», ha empezado explicando sobre los reencuentros que Antonio David Flores tenía con una amiga.

La hija de Rocío Jurado ha confesado cómo vivió este episodio de su vida: «Tenía miedo de que llegara la noche. Opté por varias cosas. Una de las cosas que pruebo es que hiciéramos otros planes, él me decía que no, que si no quería salir por la noche, que no fuera. Opté por salir, porque pensé que se cortaría porque estaba yo», ha empezado diciendo.

Sin embargo, el día que decidió salir vio algo que hiciera que cambiara su vida, un giro de 180 grados: «Uno de esos días, me dijo que iba a por una copa. Tardó mucho y fui a buscarlo y vi a Antonio David comiéndose la boca con la chica. Él me vio… Yo salí corriendo del bar y salgo llorando. Me dio un ataque y me puse a llorar. Me empieza a doler mucho la barriga y empiezo a tener pinchazos, como si fueran contracciones», explica totalmente rota.

Ha explicado qué sintió al ver a Antonio David Flores con una chica

Ha continuado explicando cómo continuó la noche: «Le dije que nos fuéramos. Me volvió a decir que estaba loca. Yo empiezo a tener un ataque de pánico. Yo estaba embarazada de su segundo hijo. Ese ataque de pánico me entra como madre, porque yo estaba embarazada. Él estaba utilizando ese embarazo para decirme que estaba loca, que lo que estaba viendo no era real», ha explicado.

«Entré en pánico. Me preguntó: «¿Te quieres ir a casa?». Me dijo que no, que me fuera sola, que él se quedaba con la otra. Me fui sola a las 6 de la mañana. Solo quería irme a mi casa y meterme debajo del edredón. No iba a llamar a nadie y él contaba con eso. Yo ahí fue cuando decidí que iba a separarme de él», continúa.

Todo el mundo conocía las infidelidades de Antonio David Flores

Fue una noche muy dura para Rocío Carrasco: «Yo tenía contracciones de parto, dolores en la barriga, tenía ataques de ansiedad, de pánico. Luego me enteré de que lo sabía todo el pueblo, menos yo. Lo sabía el portero de la discoteca, mis amigos, aquello era voz populi. Había noches que no salía, que me quedaba llorando y viendo qué iba a pasar. Me gritaban que era una cierva embarazada. Lo sabía todo el mundo. Lo sabía la gente de prensa».

Desde este momento, tomó la decisión de acabar con esto: «Si no llego a estar embarazada, no iba a entrar en la puerta de mi casa. Yo estaba herida porque estaba embarazada. Me estaba faltando al respeto como madre. No sabía cómo alguien podía hacerle eso a alguien».