A sus 25 años, la joven afronta un doble reto: convertirse en madre por primera vez y batallar contra la esclerosis múltiple.


María Pombo está pasando por una de las etapas más felices de su vida después de que el pasado 19 de junio anunciara que estaba esperando su primer hijo, fruto de su relación con Pablo Castellano. Esta buena nueva llegaba unos meses antes de que se cumpliera el primer aniversario de boda de la pareja. Desde entonces, la influencer comparte con sus seguidores cómo avanza su estado de gestación y no duda en regalarnos imágenes en las que presume de tripita de embarazada.

María Pombo derrocha complicidad con sus seguidores y por ello no quiere que se pierdan cada segundo de su día a día. Y más ahora. La llegada del bebé supone una nueva etapa para el matrimonio, quien afronta con entusiasmo cada momento y cuenta las horas para verle la carita a Martín. «En 20 semanas nos vemos las caras«, ha escrito junto a una instantánea en la que luce un bañador rojo y en el que se aprecia su incipiente tripita. Además, la sonrisa de oreja a oreja delata lo feliz y contenta que se encuentra ante esta dulce espera.

La pareja está disfrutando al máximo del verano y entre cambios de destinos vacacionales, han acudido a sus revisiones para ver cómo estaba el bebé. En una de sus visitas, se pudieron hacer la ecografía 3D para ver la carita del pequeño. Un momento mágico y emotivo que no dudaron en compartir. «Acabamos de salir y os juro que ha sido lo más heavy de mi vida. Le hemos podido ver la carita y es un canteo lo que se parece a Pablo», decía María entre risas. «Nos han dicho que está fenomenal, que el peso y el tamaño corresponde a un poco más de lo que estás de embarazo, de una semana y dos días más. Puede ser que se adelante un poco, veremos a ver si es del año 2020 o 2021… Y nada más, que estamos muy felices. Es un respiro que te digan que está todo bien», proseguía.

2020, un año de altibajos para María Pombo

A sus 25 años, la joven afronta un doble reto: convertirse en madre por primera vez y batallar contra la esclerosis múltiple. Un mar de emociones encontradas que no han hecho decaer su estado de ánimo. «Estoy súper positiva. Tengo una razón muy grande por la que ser feliz. A veces las ilusiones ganan al peso de las piedras. La ilusión que tenemos Pablo y yo ganan por goleada al peso de la mochila. En cuanto me encuentre un poquito mejor vuelvo a tope», ha afirmado en varias ocasiones en sus redes.

La pareja intenta buscar lo positivo en medio de la incertidumbre del país y en cuanto estuvo permitida la libre circulación, la pareja no ha parado de viajar. Así, gracias a sus redes sociales podemos ser testigos de lo bien que se lo están pasando en los diferentes destinos paradisiacos para disfrutar de su dulce espera y presumiendo de su barriguita: «Un día parece que he comido de más y al otro estoy a punto de dar a luz».