Ya en el mes de enero de 2018 conocimos la noticia de que Toñi, la mujer de Gustavo González había paralizado el proceso de divorcio. Según desveló entonces Kiko Hernández, un error de forma en el convenio podría haber obligado a la mujer del paparazzi a echarse para atrás en la firma del mismo.

Ahora Belén Esteban ha confirmado que un juez ha impugnado el proceso de divorcio entre Gustavo González y Toñi. De esta manera, ambos vuelven a la casilla de salida. El proceso de divorcio, que no está siendo nada fácil para ninguno de los dos, vuelve a comenzar de cero.

Gustavo sorprendido y desolado

«Al parecer ella decía que no sabía lo que firmaba», ha explicado el propio Gustavo sin querer entrar en mas detalles y sorprendido de que la noticia, la cual ha confesado que es cierta aunque con matices que no ha querido aclarar, se haya podido filtrar.

Una vez más, el pararazzi ha puesto de manifiesto los problemas familiares que le está trayendo su separación y su nueva relación sentimental con María Lapiedra.

Gustavo González no ha podido reprimir las lágrimas al reconocer el distanciamiento que sus hijos tienen con él. María Lapiedra ha comentado que desde que su pareja no vive con sus cuatro hijos, se siente deprimido y se ha convertido en una persona triste, alguien muy alejado del Gustavo feliz que ella conoció antaño: «La época en la que Gustavo convivió con sus hijos bajo el mismo techo es la época en la que yo le he visto más feliz», ha explicado Lapiedra.

Parece que el divorcio definitivo entre Gustavo y su mujer va a tardar más tiempo de lo que habría querido. El paparazzi no termina de ver la luz al final del largo túnel que está teniendo que atravesar para poder vivir en paz su amor con María Lapiedra.