Demi Lovato comenzó a tener sus problemas con 17 años, después de convertirse en una estrella Disney.

Demi Lovato ha sido más sincera que nunca y ha admitido tener problemas gravísimos, como la adicción a la cocaína que escondía…: «En aviones, en baños, por la noche… Tuve una racha que la consumía a diario. En una ocasión me metí un montón de ‘coca’ y varias pastillas de Xanas y me empecé a ahogar, comenzó a latirme el corazón a mil por hora y pensé que estaba sufriendo una sobredosis».

El documental es tremendo y desvela cómo el alcohol también era protagonista de su vida y le impedía estar al cien por cien. En una ocasión no estaba en condiciones de aparecer en ‘American Idol’ por lo que su mánager le dio un ultimátum y ella hizo todo lo posible por volver a estar sobria, así que destruyó su móvil, en el que estaban los teléfonos de todos los ‘camellos’ que le vendían las drogas.

Tenemos que destacar que Demi Lovato tenía antecedentes: «Mi padre era un adicto y un alcohólico, así que imagino que quise saber lo que encontró en las drogas y en el alcohol».

Demi Lovato, además de descubrir que liga con chicos y con chicas, que en eso no hace distinciones, admite ser bulímica y que siempre está pensando en comer.