Carla Barber, doctora estética y pareja de Diego Matamoros, se ha convertido en el foco de las críticas tras un vídeo publicado en sus redes sociales


Hace algunos meses, cuando Carla Barber ni siquiera conocía a Diego Matamoros, acaparó todas las miradas tras hacer unas declaraciones sobre el uso del Paracetamol. Mientras la doctora estética aseguró a través de sus redes sociales que este medicamento servía para las nauseas y los vómitos, la mayoría de los colegas de profesión la increparon para reverlarle el verdadero uso de este fármaco. Tan solo calmaba el dolor. Una corrección que no terminó de sentar bien, en un principio, a la canaria hasta tal punto que se enfrentó contra algunos farmacéuticos: «No tienen ni pajolera idea». Siete meses después Carla Barber ha vuelto a ser protagonista involuntaria de las redes por algo relacionado también con su profesión.

Este miércoles y como es habitual en Carla, la joven compartía algunos stories desde la consulta en la que ella atiende a sus pacientes y realiza retoques estéticos. Sin embargo, realizó algo inesperado que le ha costado un aluvión de críticas. La doctora se quitaba los guantes de latex con su propia boca, lo cual no respetaría, según los usuarios, las medidas sanitarias que hay que cumplir en la situación actual. Así lo demuestran los comentarios que han girado en torno a este vídeo durante las últimas horas. «Que alguien le diga a la Doctora Paracetamola que los guantes no se quitan así por favor», comenzaba diciendo un tuitero. «Alucino», «Qué peligro», «No me lo puedo creer», «Socorro», «Hombre si se lo quita como se debe, ¿cómo pretendes que grabe el tan necesario storie?» o «Poco rebrote hay con tanta gente así» son solo algunos de los mensajes que critican esta actitud que muchos tildan de «poco profesional».

Carla Barber, ajena a las críticas

No obstante, Carla Barber ha preferido no pronunciarse al respecto y no entrar en polémicas. La joven de 30 años ha optado, al menos de momento, por seguir profesando su amor por su pareja, Diego Matamoros, con el que se encuentra profundamente feliz. A pesar que su relación sentimental comenzó hace poco más de un mes, Carla y Diego están encantados el uno con el otro. Aunque hay un detalle que podría no convencer a la doctora estética y es que, tal y como ha comprobado SEMANA, el hijo de Kiko Matamoros sigue la misma estrategia de conquista con su exmujer, Estela Grande, que con Carla Barber. Flores o una manicura excéntrica con mensajes encriptados son algunos de los detalles románticos con los que Diego les muestra su amor públicamente.

carla barber palacete

Pero, además de la faceta sentimental, a Carla Barber también le sonríe el ámbito profesional. Con tres clínicas de estética en activo, la canaria ha logrado hacerse con una gran cartera de clientes en varias ciudades. Entre ellas, en Madrid, ciudad en la que tiene su propia clínica en un palacete de un barrio elitista por el que podría pagar más de 8.000 euros al mes de alquiler.