Un antiguo agente del FBI ha asegurado que Jamie Spears controlaba a su hija con un dispositivo de grabación que puso en su dormitorio.


Sherine Ebadi, un ex agente del FBI, ha desvelado que el padre de Britney Spears utilizó un aparato de grabación que ocultó en el dormitorio de su hija. Durante los 13 años que duró la tutela, Jamie Spears espió a Britney en su intimidad, violando la privacidad y las libertades civiles de ésta. Además, animó a otros a hacer lo mismo.

Presuntamente, el dispositivo se encontraba colocado detrás de un mueble de la habitación de Britney, de manera que no estaba visible. Tenía una batería adicional para poder grabar durante periodos largos de tiempo.

A través de algunos documentos legales y una conversación con Alex Vlasov, un antiguo trabajador de Black Box Security (empresa encargada de proteger a Britney), Ebadi ha podido saber que Jamie Spears ordenó a los de seguridad que espiaran a su hija.

Britney Spears / Gtres

Según las declaraciones de Vlasov, la idea de colocar una cámara o un dispositivo de grabación de sonido fue, inicialmente, de la propia empresa de seguridad. A Jamie Spears esto le pareció una idea magnífica, así que les dio luz verde para que instalaran el dispositivo en la habitación de su hija para poder espiarla.

De acuerdo con Ebadi, «el Estado de California requiere que todas las partes den su consentimiento para cualquier grabación de conversaciones confidenciales», por lo que el padre de la cantante incurrió en un delito de violación de la intimidad de su hija.

Y no solo eso, sino que Jamie Spears tenía tanto poder que incluso dio instrucciones a la compañía de seguridad para que vigilara a otras «personas de interés» para él, utilizando algunos métodos que solo pueden utilizar las fuerzas del orden. Obligó de este modo a otros a que cometieran violaciones de la privacidad y de las libertades civiles.

Por su parte, los abogados de Jamie han pedido que sea Britney la que continúe pagando sus honorarios legales, ya que aseguran que fue él el que había «mantenido a raya a las partes oportunistas e interesadas» que intentaron aprovecharse de su hija cuando, realmente, era él quien se estaba aprovechando, tal y como dictaminó la sentencia judicial que el pasado mes de noviembre liberó por fin a la cantante tras casi 14 años de custodia abusiva.

No solo espiaban su habitación

Alex Vlasov, en sus declaraciones, confesó que cuando él empezó a trabajar en la compañía de seguridad Black Box Security, allá por el año 2012, ya estaban monitorizando el teléfono móvil de Britney. Así controlaban con quién hablaba, qué decía y su actividad en redes sociales.

Según los abogados de Jamie, todas las acciones que realizó fueron con el conocimiento y consentimiento de Britney, y aprobadas por un tribunal, ya que él era el tutor de la cantante de «Toxic».

Lejos de ser una familia idílica

Britney no solo tiene mala relación con su padre actualmente, sino que también existen idas y venidas en su relación con su hermana Jamie Lynn, principalmente porque ésta acaba de publicar un libro de memorias en el que cuenta algunas intimidades de la cantante.

Aunque el libro se publicó el 18 de enero, antes ya adelantó Jamie Lynn que, en una parte del libro, habla de un brote psicótico de Britney, en el que encerró a todos en una habitación mientras llevaba un cuchillo, algo que la cantante se encargó de desmentir en las redes sociales, criticando que su hermana había caído muy bajo.

Jamie Lynn Spears / Gtres

Matthew Rosengart, el abogado de Britney, la ha defendido, argumentando que su hermana solo busca beneficio económico y ganancias monetarias con las falsas afirmaciones que ha descrito en su libro.

«Éramos una familia muy unida destrozada por el dinero, verdades distorsionadas, secretos no revelados y asuntos personales», escribía Jamie Lynn en su libro Things I should have said. Y quizás esta sea de las pocas afirmaciones con las que está de acuerdo Britney. Eso sí, la cantante pide que no se olvide en ningún momento la tortura y la tutela abusiva en la que ha vivido durante más de trece años.

Cada día salen a la luz nuevos hechos en la historia de Britney que siguen sorprendiendo a todo el mundo. Por suerte, la cantante cuenta con una comunidad de fans que la apoyan desde el movimiento #FreeBritney y que ahora celebran su liberación.