El más discreto de los miembros de los Rolling Stones ha fallecido en un hospital de Londres.


Día triste para los Rolling Stones. Charlie Watts, batería legendario de la banda, que ha fallecido en un hospital de Londres a los 80 años. Era el miembro más discreto de la banda, no por ello el menos querido. A diferencia de sus compañeros de la banda británica, nunca cayó en el mundo de las drogas. Tampoco le tentó el alcohol. En su curriculum amoroso tampoco hay una larga lista de mujeres, como es el caso del vocalista, Mick Jagger, o el guitarrista del grupo, Keith Richards. Solo tuvo un amor conocido: su primera y única mujer, Shirley Ann Shepherd, con la que contrajo matrimonio en 1964. 

“Con inmensa tristeza anunciamos la muerte de nuestro querido Charlie Watts. Ha fallecido en paz en un hospital de Londres hoy mismo rodeado de su familia. Watts era un amado marido, padre y abuelo y también, como miembro de los Rolling Stones, uno de los mejores bateristas de su generación. Pedimos que se respete la intimidad de su familia, de los miembros de la banda y de sus amigos más cercanos en este difícil momento”, ha compartido la banda en un comunicado hecho público a través de las redes sociales.

Nacido el 2 de junio de 1941 en el University College Hospital de Londres, pronto destacó como músico. A mediados de 1962 conoció a Brian Jones, Ian Stewart, Mick Jagger y Keith Richards, que solían frecuentar los clubes de rhythm and blues de la capital británica. Primero surgió la amistad, más tarde llegaría la unión profesional. Fue en enero de 1963 cuando aceptó unirse a The Rolling Stones, sustituyendo al anterior batería, Tony Chapman. Fue el último de los cinco miembros permanentes de los Stones en llegar al grupo.

GTRES

Aunque dejó de fumar en la década de los 80, en junio de 2004, Watts fue diagnosticado con cáncer de garganta. Entonces se sometió a un tratamiento de radioterapia de seis semanas del que salió airoso. Tras concluirlo se puso a trabajar con sus compañeros en la grabación del disco ‘A Bigger Bang’, editado en 2005. Un año después, en junio de 2005, estuvo a punto de perder la vida no por el cáncer, sino por un accidente de tráfico. En el colapso se rompió varias costillas y un hueso del brazo, y reconoció que logró salvar la muerte porque llevaba el cinturón de seguridad. «Si no hubiera sido por el cinturón de seguridad, hoy estaría muerto. No hay duda alguna de ello», declaró al ‘Sunday Mirror’. «Ahora estoy bien, gracias a Dios. Pero esta es la cuarta vez en el año que me tienen que internar en un hospital por un accidente».

En la lista de los 100 mejores bateristas de todos los tiempos

Hasta su muerte, Charlie Watts vivió en Dolton, una aldea rural en el oeste de Devon, donde él y su esposa eran propietarios de una granja de caballos árabes. Con cierto ojo para las inversiones, el músico poseía un porcentaje de varias entidades corporativas de The Rolling Stones. Según la prensa británica, su patrimonio neto se estima en unos 170 millones de dólares. En 2016, Charlie Watts ocupó el puesto 12 en la lista de los «100 mejores bateristas de todos los tiempos» de la revista Rolling Stone.

Como curiosidad, cabe recordar que​ odiaba las giras. Tampoco componía apenas canciones. Además de su labor como batería, jugó un importante papel como pieza de unión en el conjunto, pues era el eslabón necesario para conducir a todos los miembros al redil cuando explotaban las fuertes discusiones entre Jagger y Richards que tantos problemas les ocasionaron en la década de los ochenta.