La pareja ha tenido que posponer su boda, prevista para este verano, por la crisis del coronavirus.


Katy Perry está esperando su primer hijo con el actor Orlando Bloom. Un embarazo que está viviendo en un momento totalmente insólito al que se enfrente el mundo entero, confinado en sus casas para hacer frente a la crisis sanitaria por el coronavirus. En este tiempo complicado, la cantante ha querido hacer partícipes a sus seguidores de una buena noticia: el sexo bel bebé que espera. 

Lo ha hecho con una original foto en la que se ve un primer plano de la cara de su pareja, cubierta con los restos de una tarta: «Es una niña», señalaba. Con el nacimiento del bebé, Katy Perry se convertirá en madre y dará un hermanito al primogénito de Orlando Bloom, Flynn, un niño de 9 años fruto de su matrimonio con la modelo Miranda Kerr.

Hace un mes que la pareja anunciaba la buena noticia después de un tiempo de especulaciones y muchos rumores al respecto. Finalmente, la cantante confirmaba la noticia a través de su último videoclip, ‘Never worn white’, donde sorprendía presumiendo de incipiente barriguita. 

Extremando precauciones

La propia cantante se manifestaba muy feliz y emocionada con su próxima maternidad y reconocía que no había sido fácil no compartir la noticia: «Es probablemente el secreto que he tenido que guardar más tiempo». Una fuente ha revelado a la revista estadounidense ‘People’ que la estrella está extremando las precauciones y se muestra «cautelosa» por su estado de gestación en plena pandemia. El mes pasado, el actor regresaba a casa después de un tiempo grabando en Europa donde el virus se estaba propagando. “Están felices de estar de regreso a los Estados Unidos. No tienen planes de trabajar por ahora». 

Katy Perry y Orlando Bloom están felices ante su próxima paternidad que coincidirá con la próxima publicación del nuevo álbum de la cantante. Por el momento, no han pasado por el altar, pero están prometidos desde hace un año. Su relación comenzó en 2016, sin embargo, durante los dos primeros años trataron de ocultar su noviazgo a la prensa. La pareja tenía previsto darse el «sí, quiero» este mismo verano en Japón, un acontecimiento que se ha visto pospuesto por el temido virus. “Todo estaba listo en Japón con 150 invitados. Katy estaba realmente emocionada de caminar al altar embarazada”. Finalmente, se ha visto aplazada por la pandemia del coronavirus.