La modelo Kate Moss ha regresado a las islas pitiusas para disfrutar de sus vacaciones después de varios años siéndoles infiel con la Costa Azul francesa


Las islas pitiusas –Ibiza y Formentera– son cada verano uno de los espacios del mundo que más famosos tiene por metro cuadrado y es que cuando el calor aprieta y las vacaciones llegan, los famosos se disponen a disfrutar de sus días de asueto en un enclave idílico. Una de las habituales es Kate Moss, la polémica modelo que desde hace años ha emplazado sus vacaciones en las islas Baleares, pero que desde hacía varios años había decidido acudir a la costa azul francesa como plan alternativo. Este año, la maniquí ha querido recordar sus veranos más exclusivos, emplazando sus días de disfrute en la isla de Formentera.

Kate Moss ha sido fotografiada mientras regresaba de un paseo por la isla de Formentera y trataba de montarse en la lancha que le devolvería al lujo que le depara en su yate. Unas imágenes en las que la controvertida modelo británica aparece rodeada de su familia y en la que demuestra que ha dejado atrás los excesos de años anteriores, las fiestas en los barcos y los lujos que siempre le acompañaban en sus vacaciones. Ahora prefiere disfrutar de la familia sin demasiados excesos, confiando en el mar pitiuso como mejor medicina contra el estrés y la ansiedad generados en el día a día.

Kate Moss siempre se ha mostrado una apasionada de las islas Baleares y ha emplazado aquí sus vacaciones de manera recurrente, siendo fotografiada en distintos veranos disfrutando al menos durante unos días de los placeres de la vida en Ibiza o Formentera. Entre otros reclamos turísticos, la modelo siente predilección por la gastronomía autóctona balear, confiando en el afamado restaurante Beso Beach de Formentera, del grupo Bilbao Berria, en el que ha almorzado en infinidad de ocasiones. Sin embargo, la exclusividad de la costa francesa le llamó la atención y a veces ha sido infiel a España para emplazar su disfrute en la Costa Azul.