Irina Shayk está viviendo su confinamiento por el avance del coronavirus en Nueva York, ahora el principal foco de infección de la pandemia en el mundo, ante las débiles medidas del presidente Donald Trump adoptadas en un primer momento. En Estados Unidos primó la protección de la economía nacional, antes que la salud de sus ciudadanos, con lo que en cuestión de días se ha convertido en el país con más infectados, con más de 215.000 contagiados y una estimación de muertos que varía de las 100.000 a los 240.000 personas. Un drama nacional, al igual que internacional, que la modelo trata de esquivar como puede.

Eso sí, no lo hace respetando la cuarentena que se recomienda, aunque no se impone, en Nueva York y que permite que recorra las calles de la Gran Manzana sin mayores consecuencias. Así hemos tenido la oportunidad de ver a la modelo rusa paseando sin reparos por las calles de la ciudad muy bien acompañada y es que desde diversos medios internacionales aseguran que ha encontrado sustituto para Bradley Cooper en el coleccionista de arte Vito Schnabel. Y así se desprende tras la publicación de unas fotos publicadas por el diario británico ‘Daily Mail’, que destaca que con ello estaban desatendiendo las medidas de contención recomendadas por las instituciones sanitarias estadounidenses.

Irina Shayk parece vivir ajena a la crisis del coronavirus, como así se desprende tras ver cómo pasea con su nuevo mejor amigo por las calles de Nueva York. Se señala ya a Vito Schnabel como sustituto de Bradley Cooper en el corazón de la maniquí rusa. La que fuera novia de Cristiano Ronaldo parece haber caído rendida ante los encantos de este coleccionista de arte, que ya conquistó en su día a la modelo Heidi Klum, la actriz Amber Heard (exmujer de Johnny Depp) y la mismísima Demi Moore. Un exclusivo currículo amoroso que ahora podría acoger un nuevo nombre con gran peso en la moda internacional y en la prensa del papel cuché, como es Irina Shayk.Aunque desde la citada publicación británica se subraya que Irina Shayk y su amigo se estarían saltando la cuarentena a causa del coronavirus, lo cierto es que la modelo no ha salido a la calle sin protección. La maniquí ha confiado en la medida de protección que supone la mascarilla para salvar la distancia que separa el lugar en el que se citó con su amigo y el apartamento que este posee en la Gran Manzana. Una prueba de que la relación entre ellos podría ser algo más que amistad, dado que hasta hace unos días no se sabía que se conocían y ahora disfrutan de la privacidad que les confiere el interior de un lujoso apartamento neoyorkino.

¿Y qué pasa con su reconciliación con Bradley Cooper?

Con todo ello, se echa por tierra los rumores que venían sonando con fuerza las últimas semanas y que ponía sobre la mesa la posibilidad de que Irina Shayk y Bradley Cooper estuviesen acercando posiciones. Nada más lejos de la realidad, siempre estarán unidos por la hija que tienen en común, por lo que están obligados a entenderse o, al menos, a tratar de hacer el mejor de los esfuerzos por el bien de su retoño. Parece que, por el momento, ambos se respetan y no han dado el paso de realizar un cruce de acusaciones sobre los motivos de su ruptura ni sobre aquellos conceptos que atañen a su pequeña.

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Mucho se ha hablado sobre los motivos que empujó a la pareja a separar sus caminos, a pesar de tener una hija pequeña. Incluso se especuló con la posibilidad de que Lady Gaga y su buena sintonía con Bradley Cooper hubiese sido decisivo en su ruptura. Algo que finalmente negó la propia modelo, cuando meses después de romper con su novio decidió romper su silencio en una entrevista.

“Creo que en todas las buenas relaciones sentimentales tú ofreces lo mejor y lo peor de ti. Es así como funciona la naturaleza humana. Por eso, dos grandes personas no tienen por qué ser una gran pareja. Hemos sido muy afortunados, por lo que hemos pasado juntos. La vida sin Bradley Cooper es terreno desconocido. Es difícil encontrar el equilibrio entre ser madre soltera y ser trabajadora y la que lleva el sustento a casa. Hazme caso, hay días en los que me levanto y pienso que no sé qué hacer, me estoy desmoronando”, se sinceraba para la edición británica de ‘Vogue’.