El marido de Kim Kardashian ha pasado por alto una fecha importante para su carrera presidencial que ha provocado que se cuestione su continuidad.


Hace un mes, Kanye West sorprendía al mundo y anunciaba en un día muy especial, 4 de julio, su candidatura a la presidencia de Estados Unidos. Poco después, el marido de Kim Kardashian protagonizaba un polémico mítin en el que hacía pública todos sus objetivos de cara a su sueño de vivir en la Casa Blanca.

En su discurso político, Kanye West confirmaba que le pidió a Kim Kardashian abortara cuando estaba embarazada de su hija mayor, North West. «Casi maté a mi hija», gritaba entre sollozos. Además de esta fuerte declaración, el cantante dejó claro que estaba a favor de las armas puesto que «disparar pistolas es divertido». A pesar de que ha mostrado ilusión en trabajar duro para convertirse en el próximo presidente de Estados Unidos, parece que hay algo que se le resiste para cumplir su sueño.

Kanye West ha pasado por alto una fecha importante para su carrera presidencial que ha provocado que ponga en jaque su continuidad. En concreto, según apunta ‘TMZ‘, según las leyes electorales del país, los candidatos están obligados a presentar un informe financiero en el que se deje constancia si ha recaudado o gastado 100.000 dólares en su campaña. La fecha límite para presentar estas cuentas fue el pasado 20 de agosto y, tal y como apunta este medio, el equipo de West no lo ha presentado.

Según explican, esto puede tener dos lecturas, y ninguna de ellas es positiva: o no ha cumplido con la fecha límite de presentación o no ha podido recaudar el dinero necesario. Sin embargo, esto no encaja con los últimos pasos que ha dado el cantante en su carrera a la presidencia. Hace unas semanas, el marido de Kim Kardashian presentaba al equipo de profesionales que le está ayudando a preparar su campaña y se gastó más de 30.000 dólares para poder entrar en las listas electorales de Illinois. ¿Habrá dejado de lado su sueño de convertirse en presidente de Estados Unidos para arreglar por completo su matrimonio? Tiempo al tiempo.

El matrimonio de Kim y Kanye, también en jaque

 

West hizo uso de su cuenta de Twitter para dedicarle varios mensajes a Kim. El interprete de «Wash Us In The Blood» acusó a su mujer y a su suegra de que estaban intentando urdir un plan para secuestrarle e internarle en un hospital psiquiátrico. Aunque lo más fuerte llegó minutos después cuando confirmó los rumores sobre una mala racha dentro del matrimonio. «He intentado divorciarme desde que Kim se reunión con Meek Mill para hablar de reformas judiciales«, aseguraba.

Tras este comportamiento, Kim Kardashian salió a la palestra en defensa de su marido y aseguró que su inusual comportamiento se debía al trastorno de bipolaridad que el cantante sufre desde hace años. «Cualquier que lo tenga o tenga algún ser querido que lo padezca, sabe lo increíblemente complicado y doloroso que es de entender. Nunca he hablado públicamente sobre cómo esto nos ha afectado en nuestra casa porque soy muy protectora con nuestros hijos y el derecho que tiene Kanye a mantener la privacidad cuando se trata de su salud. Pero hoy, siento que debería comentarlo porque fuera del estigma y los conceptos erróneos sobre la salud mental», justificaba la celebrity.

Después de que Kanye West le pidiera disculpas públicamente a raíz de una serie de tuits en los que insinuaba que su mujer y su suegra, Kris Jenner, habrían intentado secuestrarle para internarle en un hospital, Kim Kardashian viajó hasta el rancho que tienen en Wyoming para lanzarle un ultimátum. Según publican varios medios estadounidense, la socialité siente que ha hecho todo lo que ha podido para que la relación siguiera adelante, aunque considera que su marido no está cumpliendo con los cambios que le había pedido. Esto ha provocado que Kardashian se llegue a plantear decirle adiós y terminar su matrimonio.

«West quiere que la relación continúe, pero no entiende lo que le plantea Kim Kardashian. No ha cambiado nada de lo que ella le dijo que necesitaba cambiar. Kim está muy dividida, no quiere divorciarse con cuatro hijos y son su mayor preocupación», indica un amigo cercano a la pareja a la revista anteriormente mencionada. Asimismo, también hacen hincapié en que no se están planteando un divorcio, pero inciden en que llevan más de un año viviendo separados.

Sin embargo, Kim Kardashian no quiere dar por perdido su matrimonio y hizo el esfuerzo de aprovechar sus vacaciones para intentar arreglar los problemas dentro de la pareja antes de que el rapero retome sus actividades políticas en su carrera a la presidencia de Estados Unidos. Para ello, Kim, Kanye y sus hijos han hecho una escapada a las montañas para desconectar de la rutina y se han alojado en un lujoso camping en las montañas de San Juan, en Colorado.