Te mostramos cómo era el interior de la enorme casa en la que vivieron Rocío Carrasco y Antonio David Flores en la urbanización de La Moraleja.


Cuando Rocío Carrasco y Antonio David Flores volvieron de Argentona se instalaron de nuevo en Madrid. La hija de La más grande tenía claro que el que fuera guardia civil debía dimitir antes de que el cuerpo le expulsara, una decisión que llevó a cabo antes de volver a la capital. La segunda determinación era vivir en casa de la artista, algo que, según Rocíito, le pareció una excelente idea al malagueño, pues iba a estar a cuerpo de rey. Se afincaron en casa de la cantante, en La Moraleja, donde tenían todas las comodidades y donde no tenían gastos a los que hacer frente, lo que les ayudó mucho en su comienzo. Pero ¿cómo eran los muros de esta lujosa casa? ¿Se ha podido ver el interior de este chalet en el que vivieron su amor? En el segundo y tercer episodio de ‘Rocío. Contar la verdad para seguir viva’ los espectadores han podido ser testigos de ello y en SEMANA hemos rescatado algunas imágenes de esta casa para analizar con detalle su decoración.

Rocío Jurado
Telecinco

Un enorme salón con varios ambientes, grandes ventanales y muchísimas fotografías y recuerdos en la estancia son solo algunas de las características que definen este espacio en el que Rocío Jurado y su familia pasaron tantos años. En él, había un retrato de la cantante que ocupaba una posición relevante y, además, en la zona de escaleras tenía muchísimas plantas, lo que lo convertía en un lugar ‘asalvajado’ y completamente diferente al resto de la casa. Allí vivieron un tiempo Rocío Carrasco y Antonio David Flores en diferentes momentos de su relación, ejemplo de ello cuando ella dio luz a su primera hija, Rocío Flores, ya que su madre quería estar pendiente de que ella supiera desenvolverse en su primeriza maternidad cuando solo tenía 18 años.

Rocío Jurado se había mudado a esta casa 10 años antes, en 1988. Llamada ‘Montealto’, constaba de 2 plantas y un sótano con tablao flamenco que en su día copó portadas y que enseñó a más de una revista. Una auténtica mansión digna de estrellas de Holllywood en la que experimentaron tanto emociones buenas como malas y en la que ella y su familia siempre intentó ‘esconder’ ciertos secretos que años más tarde han salido a la luz. Entre ellos, cómo vivieron el delito del que fue acusado Antonio David Flores en el cuerpo de la guardia civil. La propia Rocío Carrasco lo ha revelado, dejando a gran parte de la audiencia boquiabierta.

Rocío Jurado
Telecinco

El motivo por el que volvieron a Madrid

Hace más de dos décadas fue acusado de apropiarse junto a otro guardia civil de 50.000 pesetas, cobradas a un turista francés en metálico por superar los límites de velocidad. Según se ha comentado, no le dieron su correspondiente recibo, por lo que denunció el hecho ante las Autoridades y se inició una investigación interna por la que fue multado, suspendido en funciones y condenado a arresto domiciliario. «Estaba en arresto domiciliario que se salta en varias ocasiones. Íbamos a comer a un restaurante para comer en la plaza del pueblo y ahí había varios adolescentes que tenían como 13 años o 14 que estaban jugando a la pelota. Lo vieron y como ya había salido en prensa empiezan a increparle y le llaman ladrón. Yo en ese momento veo que son niños y le dije ‘¿qué haces?’, pero yo en el fondo pensaba por qué tienen que llamarle eso si no era ningún chorizo«, ha explicado Rocío Carrasco.

En ese instante, se lanzó a por ellos, lo que de nuevo le puso en el disparadero, pues volvió a ser denunciado una vez más. Y es que el padre de uno de ellos era un alto cargo, algo que él desconocía según la hija de Rocío Jurado. «Les agrede físicamente con tan mala suerte de que el que agrede es hijo de su cabo del cuartel de la Guardia Civil. Este chaval y su padre le denuncian y le cae otra condena. Otra vez de arresto domiciliario. Soy yo…Cuando sale la condena soy yo la que le digo que se vaya, que le van a largar mañana, que cause baja y se vaya. Está condenado por un delito de malversación de caudal público. Seguramente no era la primera vez», ha continuado. Al parecer, el turista al que le cobraron 50.000 pesetas, era «amigo de un teniente de Barcelona», por lo que tras hablar con él denunció este hecho que tanto dio que hablar. «Por aquel entonces, la prensa estaba muy encima», ha continuado. Este momento marcó un antes y un después en su vida y así lo reflejó que cambiara totalmente de profesión y, desde entonces, se centrara en la crónica social.