La alicantina y su compañero musical, Jaime Anglada, vuelven a la actualidad con un nuevo sencillo titulado «Somos demasiados»


A han pasado más de 6 años desde que Carolina Cerezuela (41) decidió dar un giro a su vida profesional y cambiar de vocación. La alicantina pasó de ser una de las actrices más cotizadas de la televisión española, con series como Hospital Central y Cámara Café, y presentadora y colaboradora de importantes formatos como Tu cara me suena, para formar parte de Anglada Cerezuela. Un dúo que fundó con el compositor mallorquín Jaime Anglada, uno de los grandes amigos del rey Felipe VI. La decisión de la mujer del extenista y padre de sus tres hijos, Carlos Moyá, pilló a todos por sorpresa y provocó que muchas personas no apostaran por la nueva profesión de la de Elche. Un suceso que, lejos de desanimarla, la hizo creer con más fuerza en su nuevo proyecto.

El dúo, siempre cuestionado por la sombra de un posible idilio, se sienta con SEMANA para explicarnos cómo se enfrentan a los rumores y cuál ha sido durante todos estos años su verdadera relación. Todo esto en una divertida charla, en la que nos presentan su nuevo sencillo Somos demasiados y en donde se han lanzado mensajes de todo tipo.

Luis Miguel González

Carolina, ¿en qué momento te das cuenta de que la música era tu verdadera vocación?
En el momento que decido centrarme en mis hijos y dar prioridad a la situación que tiene mi marido, me refiero a la laboral, que se dedica a viajar y a estar fuera, y yo tengo que coger un trabajo que sea compatible con eso. ¿Echo de menos una serie o una película? Por supuestísimo. Pero tengo que saber a qué hora salgo y a qué hora llego, por eso la música y los conciertos me son muy compatibles, porque suponen estar fuera de casa uno o dos días como máximo, reservar fechas… Así que, a día de hoy, la música es totalmente compatible con mi vida personal.

¿Cómo os definiríais en la intimidad?
Jaime:
Tengo un carácter mediterráneo y me encanta estar con mi mujer y mis hijos. Paso mucho tiempo en casa y a una hora prudente me gusta abrirme un vino. Creo que soy un hombre bueno de 50 años.

Carolina: Yo soy extremadamente casera y la pandemia me lo ha potenciado más. Soy muy ordenada y necesito armonía para disfrutar de mis hijos, mi marido, mi librito… Siempre digo que mi casa es un rincón en el mundo donde me gusta despreocuparme.

¿Carlos y tú vais a celebrar de alguna manera especial vuestro décimo aniversario?A mí me hacía ilusión hacer una fiesta con amigos. La fiesta que no hicimos cuando nos casamos, porque nos casamos con 26 invitados, contando a mi hija. Fue una boda preciosa, pero muy discreta e íntima. Ahora celebrar nada me parece implanteable, y evidentemente no lo voy a hacer. Lo celebraremos él y yo mano a mano.

¿Cómo es Carlos como marido?
Es un hombre que no genera problemas nunca. Es muy positivo, divertido, lleva viajando desde que tenía 15 años y disfruta muchísimo de estar en casa. Como se ha pasado casi toda su vida en hoteles le encanta la sensación que le da estar en su hogar. Es muy familiar y en eso nos potenciamos mucho. Siempre digo que él no me ayuda con los niños, si no que los cría igual que yo. ¡También es muy gamberro…!

Luis Miguel González

¿Qué tipo de madre eres?
Yo soy muy “mamá gallina”. Necesito a mis tres cachorros cerca. Me preocupo mucho por su salud emocional. Me gusta generarles confianza, que sean libres, sobre todo mentalmente, que no pasa nada por equivocarse. No me da miedo que se hagan mayores y ojalá que sigan creciendo así de guapos y sanos. Creo que mi principal labor consiste en que se conviertan en buenos adultos y generarles buenos recuerdos para toda la vida ¡Soy una madre muy positiva!

Volviendo a la música, sacáis nuevo tema ¿Qué nos podéis contar sobre Somos demasiados? Es un himno a la esperanza y al positivismo. Esta crisis ha dejado una herida en todos los corazones. Esto es un trabajo en equipo y somos muchos los que no podemos trabajar. Hay que dejar de pensar en uno mismo y pensar de qué manera podemos ayudar para el bien común. Estamos cansados de llevar una vida limitada y la gente se va a sentir muy identificado con esta canción.

Carolina, ya lleváis 6 años como dúo, ¿qué le dirías a todos aquellos que no daban un duro por este proyecto?
Yo creo que los prejuicios son inevitables. La sociedad es así, pero sinceramente las críticas que siempre me han llegado han sido muy positivas y hechas con cariño. Entiendo la sorpresa de la gente y a lo mejor me han hecho un favor al poner las expectativas tan bajas, porque así hemos podido demostrar el doble. Nuestra música no es fácil comercialmente.

Luis Miguel González

¿Qué balance hacéis?
Jaime:
Muy positivo. Para mí ha sido un aprendizaje compartirlo todo y ceder cuando hay que ceder. Es un crecimiento honesto y maravilloso. Después de cinco años sigo queriendo compartir con ella todo lo que hacemos.

Carolina: Ha habido momentos duros y momentos difíciles, y seguro que están por venir otros horrorosos.

¿Alguna vez la fricción entre vosotros ha sido tan grande como para querer romper vuestro vínculo?
J:
Ella tiene peores palabras hacía mí y cuando las verbaliza no sabes cómo es…

C: Tenemos momentos muy satisfactorios y también tenemos muchos momentos difíciles. Siempre existe la incertidumbre de saber si lo estamos haciendo bien o nos estamos equivocando. Nosotros somos muy amigos, compartimos deportes, amigos en común, ocio y también trabajo. Es muy delicado. Ha habido momentos malos, pero creo que más por mi parte. Tuve un momento de inflexión. Nunca se me ha pasado por la cabeza dejar el grupo, pero lo hubiera matado.

Luis Miguel González

Siempre sale el tema de una posible “más que amistad” entre vosotros. ¿Os molesta este tipo de insinuaciones?
C:
Creo que es porque vende y a la gente le gusta este tipo de expectación. Son cosas tan antiguas como cuando ves a una mujer y le preguntas que cuándo va a tener un hijo. Si fuéramos pareja habríamos roto muchas veces y no existiría este dúo desde hace seis años. Estamos en el siglo XXI y podemos hacer de todo, pero se sigue sin entender la amistad entre un hombre y una mujer.

J: Como pareja sentimental no hubiéramos funcionado nunca. La igualdad está en que somos iguales, amigos y pareja profesional.

Agradecimientos: Mandalay Interiorismo
www.mandalayinteriorismo.com