La viuda del Marqués de Griñón ha recordado a su marido en el plató de ‘Lazos de sangre’.


Esther Doña ha visitado el plató de ‘Lazos de sangre’ para recordar a su marido, Carlos Falcó. El Marqués de Griñón falleció en marzo de 2020 después de contraer coronavirus. Su muerte marcó un antes y un después en la trayectoria de la malagueña, quien ha asegurado que el aristócrata «sigue siendo el amor de su vida».

Durante su encuentro con Boris Izaguirre, ha asegurado que el empresario vinícola «estaría feliz» de verla con su actual pareja, Santiago Pedraz. No solo estaría satisfecho de verla de nuevo enamorada. Es algo que ya vio venir estando unido a ella. Así lo ha confesado su viuda. «Carlos hubiera aprobado mi relación con Santiago. El dijo ‘el día que yo no esté’… Decía que era tan feliz conmigo que quería que el día que yo no estuviera quería que estuviera con Santiago Pedraz», soltaba, para asombro del presentador y los colaboradores. Y es que el juez formaba parte del círculo de ambos y el Marqués lo conocía. «No quiero que la gente piense que estoy con Santiago porque Carlos lo dijo así. Cuando mi marido lo dijo, lo dijo por algo. Algo vería él», puntualizaba.

«Comenzamos por WhatsApp y terminamos por WhatsApp»

Doña acaba de publicar un libro titulado ‘La vida de un gran hombre a través de sus ojos’ (Editorial Planeta). A lo largo de sus 278 páginas, la viuda del empresario vinícola hace un repaso a su historia de amor con Falcó, del que fue la cuarta y última esposa. En la obra publica los «casi 200 folios en A4» de mensajes de WhatsApp que intercambió con su marido. «Carlos se sentía sumamente orgulloso de cómo empezó nuestra relación. Siempre comentaba: ‘Conocí a Esther en una cata de vinos’. Comenzamos por WhatsApp y terminamos por WhatsApp», relataba.

«Cada vez que cojo mi libro y lo veo me siento tan orgullosa. Es un libro tan bonito que cuando lo abro y lo levo me viene Carlos», destacaba. La malagueña ha hablado también de Tamara Falcó, la hija más mediática de su desaparecido esposo. «Es la hija que más se parece a él. Tamara tiene más la personalidad de Carlos. La naturalidad de Tamara es la que tenía Carlos».

Así recuerda sus días en el hospital: «Me costó asumir que Carlos no volvía»

Asimismo, ha contado cómo fueron sus últimos días de vida, antes de contraer coronavirus. «Tenía una estampita de la virgen que era de su madre. Decía que cuando deseaba algo muy fuerte se lo pedía y se lo concedía. Cuando vi que no me contestaba le mandé una foto con una vela frente a la Virgen», decía. Al ver que Falcó no le contestaba le pidió a sus amigos que le mandaran mensajes de cariño para que se encontrara con palabras de afecto al despertar. «Siempre tuve la esperanza de que volvería a casa. Me costó muchísimo asumir que Carlos no volvía. Me encontraba muy mal, pero no sabía si era por consecuencia del Covid o por lo que estaba viviendo con Carlos. Yo en ese momento no pensé que estaba contagiada», destacaba. «Me llamó el doctor y me lo comunicó. En ese momento todo se te derrumba. Te sientes rota, vacía, con mucha incertidumbre».

TVE 1

En el programa de la cadena estatal ha participado Tamara Falcó, quien ha recordado emocionada los últimos días de vida de su padre. «Qué suerte haber tenido un padre tan bueno porque ha sido muy especial, muy cariñoso. Eso en sí es un regalo que me ha dado Dios y que me ha dado él y me siento súper privilegiada», ha recordado.

Carlos Falcó contrajo matrimonio con Esther Doña en julio de 2017. Entonces contaba 80 años y su joven esposa, 39. La ceremonia culminaba una relación relámpago que empezó con un flechazo en el año 2015 y que ambos formalizaron como unión de hecho ante notario antes de celebrar su gran fiesta nupcial. Se convirtieron en marido y mujer en una boda civil y secreta oficiada por un concejal amigo de la localidad madrileña de Aldea del Fresno, donde estaba ubicada la casa del marqués. Solo fueron dos testigos como únicos asistentes. Un mes más tarde celebraron una fiesta en el palacio familiar de El Rincón, esta vez ante la presencia de unos 150 invitados.

Antes de jurar amor eterno a Esther Doña, Carlos falcó estuvo casado en tres ocasiones. Su primera esposa fue Jeannine Girod, con la que estuvo 1963 a 1971, y con quien tuvo dos hijos, Manuel (el heredero del título de marqués de Griñón y Sandra). En 1980 se casó con Isabel Preysler, con la que tuvo a su hija Tamara Falcó, y se separó en 1985. Ocho años después volvería a pasar por vicaría con Fátima de la Cierva, con la que tuvo dos hijos (Duarte y Aldara). Se divorciaron en 2011.