La finca de Cantora se ha convertido en el punto de inflexión de la relación entre Isabel Pantoja y Kiko Rivera. Una finca que ha roto los cimientos familiares


La relación entre Isabel Pantoja y Kiko Rivera está al borde del precipicio. Madre e hijo viven su particular guerra mediática y cada vez son peores las palabras que se regalan el uno al otro. Uno de los mayores problemas que lo han enfrentando ha sido Cantora, la finca en la que actualmente vive la tonadillera y su madre, Doña Ana. Las disputas por la casa de la artista ha supuesto un punto de inflexión en la relación con el DJ. Ahora, nada parece tener un final feliz entre ellos. SEMANA ha recuperado de su archivo cómo es la finca que tantos quebraderos de cabeza está dando a Pantoja y Kiko Rivera. Os mostramos fotos inéditas del lugar que podría hacer que madre e hijo pusieran punto y final a su relación.

Cantora, la finca que tantas alegrías y disgustos ha dado a Isabel Pantoja

Cualquier persona que haya seguido la vida de Isabel Pantoja ha escuchado alguna vez el nombre de Cantora, la finca que la tonadillera heredó tras la muerte de su marido, Paquirri, hace ya 36 años atrás. El diestro dejó en el testamento que el 51% de la finca a su mujer y el 49% restante a su hijo, Kiko Rivera. La finca está situada entre Medina Sidonia y Vejer, en la conocida como ruta del toro, dentro del camino de los pueblos blancos del Sur. La finca tiene 500 hectáreas, y la casa 2.000 metros construidos.

La finca de Cantora se ha convertido en protagonista durante estos días después de que conocer que Kiko le habría pedido a su madre, en su momento, vender la finca para que ambos pudieran hacer frente a las deudas que tenían con Hacienda. Kiko Rivera siempre recibió una respuesta negativa por parte de su madre que se negaba a vender Cantora y por consiguiente, darle a su hijo la parte de herencia que le correspondía tras la muerte de Paquirri. Ahora, entramos en la polémica finca que fue el sueño para Paquirri y ahora se está convirtiendo en la pesadilla de Isabel Pantoja.

Archivo SEMANA

Los recuerdos inundan las paredes de Cantora

Cantora se ha convertido en una casa llena de recuerdos de la que la tonadillera no quiere deshacerse, aunque le cueste un enfrentamiento con su hijo, Kiko Rivera. Para la tonadillera, la finca ha sido su refugio en sus momentos más complicados y una fortaleza donde nada ni nadie podía acercarse a ella. Ahora se suma el delicado estado de salud de su madre, Doña Ana, que también sería uno de los motivos por el que la artista se negara a abandonar la propiedad. Entre otros muchos. Nos colamos en Cantora, la finca de la discordia en la familia Rivera-Pantoja y que ha supuesto que madre e hijo tensen su relación hasta el punto de no retorno.