El fallecimiento de Camilo Sesto trajo consigo una hecatombe familiar. Su hijo Camilín, la madre de este, Lourdes Ornelas, y los dos hombres que hasta entonces eran su mano derecha se enfrentaron públicamente. Una guerra que se vio avivada cuando no se llegó a un acuerdo para levantar el museo en su memoria, el cual se había visto paralizado por parte del hijo del artista, según revelaba ‘Jaleos’ hace unos meses. Sin embargo, estos impedimentos ya forman parte del pasado. Así lo asegura a la revista ‘Semana’ uno de los protagonistas de la historia, Cristobal Hueto, administrador del cantante. «Ya no está paralizado, tenemos luz verde. Tendrá que hacerse en 2020, pero, de todos modos, todavía se desconoce la fecha definitiva«, revela en conversación con este medio. Plazo que también resulta ser una incógnita para el propio ayuntamiento de la ciudad, que tampoco desvela fecha de apertura prevista.

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Camilo Sesto

Cristobal atiende con un tono conciliador, ambos parecen haber enterrado el hacha de guerra y ya solo da importancia al hecho de haber acercado posturas. «Hace poco recogimos todas las cosas en una furgoneta un día a las once de la mañana y ya está todo en Alcoy. El tiempo pone a cada uno en su lugar. Ya ha habido una conversación y se han dado cuenta de que no somos malos«, asegura. No obstante, el albacea de Camilo prefiere no entrar en detalles de la persona encargada de dar el primer paso a la reconciliación. «Con Camilo y Lourdes todo está bien», dice muy escueto. Unas palabras que reflejan la nueva postura que ambas partes han tomado, razón que ha traído la tan ansiada paz al entorno del artista.

Camilo Sesto

De este modo, los seguidores de Camilo Sesto, por fin, podrán disfrutar de un museo en la tierra que le vio nacer. Lo harán viendo algunas de las piezas más representativas e íntimas del artista, tal y como revela Cristobal: «Podrán ver su ropa, instrumentos, premios. Al fin y al cabo, son cosas muy especiales para él«. Y, aunque es cierto que las aguas entre los que eran sus dos personas de mayor confianza, Cristobal y Eduardo Guervós -su representante-, y Camilín parecen estar en calma, ahora el trato parece ser meramente correcto. «No sé cuáles son sus planes profesionales», comenta. El joven según se asegura se encuentra inmerso en la grabación de un disco en homenaje a su progenitor, proyecto que, por el momento, no ve la luz.