Esther Doña ha querido homenajear a su difunto marido, Carlos Falcó, el mismo día en el que hubieran cumplidos tres años com casados.


Esther Doña hace muy poco aterrizó en Instagram. Poco antes de estrenarse como colaboradora de ‘La hora de la 1‘, la esposa de Carlos Falcó quiso dar un paso más en el universo 2.0 y se abrió una cuenta en Instagram. Un perfil en el que la malagueña quería empezar a mostrarse para los espectadores, esos mismos que le han empezado a seguir en su nueva aventura televisiva. Aunque tan solo han pasado unas semanas desde que se estrenó en esta red social, lo cierto es que cada día se muestra más activa. Más aún si hay un motivo de peso para ello, tal y como ha demostrado este martes con el post que le ha dedicado a su difunto marido.

Junto a varias imágenes de ambos el día de su boda, Esther Doña ha querido rendirle homenaje al que ha sido el amor de su vida. Fue hace tres años cuando la pareja se dio el ‘sí, quiero’, sin imaginarse entonces que antes de que cumplieran su tercer aniversario de boda la vida les separaría para siempre. Y es que Carlos Falcó falleció el pasado mes de marzo a los 83 por coronavirus, sin embargo, su partida no ha hecho a Esther olvidar su historia de amor. Así lo ha demostrado con un álbum de fotografías en las que se ve a la pareja más radiante que nunca: «Mi amor, tal día como hoy hace 3 años, celebrábamos junto a nuestros seres queridos el día más importante de nuestra vida. Te querré por siempre», ha escrito la actual colaboradora de TVE. Publicación en la que Esther Doña ha recibido muchísimos comentarios y mensajes de ánimo que ella, a buen seguro, habrá agradecido.

Aunque fue un día inolvidable para ambos, justo hace tres años Esther Doña tuvo que hacer frente a la muerte de su can, la mascota que tanto Carlos como ella tuvieron durante su relación. «Hace 3 añitos que te quedaste dormida en mis brazos, ahora estás con papi y no sabes cómo os extraño», escribió afligida hace unos días la Marquesa. A pesar de que no han sido tiempos fáciles para a ella a nivel personal, poco a poco la suerte se va poniendo de su parte. A nivel laboral la vida le sonríe y cada vez se desenvuelve mejor en su puesto como tertuliana, por lo que Esther se puede sentir muy orgullosa de sí misma.

Si bien en la actualidad comparte esta nueva faceta con Tamara Falcó, hija del que ha sido su marido, esto no ha conseguido unirlas. Eran muchos los rumores que hablaban de la relación que podía existir entre ellas hasta que la propia Tamara ha querido zanjar cualquier polémica. «Le tengo mucho respeto porque era la esposa de mi padre, pero tampoco hay mucha comunicación. El vínculo que nos unía era mi padre y ya no está», ha dicho la primogénita del Marqués de Griñón en ‘El Hormiguero’. De este modo, queda más que claro que desde que Carlos Falcó perdiera la vida a causa del COVID no han acercado posturas ni un ápice.

Su debut como colaboradora

Fue a comienzos de septiembre cuando Esther Doña debutó como colaboradora. Lo hizo nerviosa durante los primeros instantes, no obstante, poco después los espectadores destacaron lo bien que se desenvolvía a pesar de ser su estreno en el medio. Un inicio que aprovechó para confesarse sobre cómo fueron los últimos días de Carlos Falcó. «En ningún momento pensamos en el desenlace que tuvimos ni Carlos ni yo. Fue dramático. Cuando ingresó estaba bien, él estaba súper sano, no tenía nada. No tenía ni colesterol ni nada, lo que tenía eran años», comenzó diciendo al recordar al que ha sido el gran amor de su vida.

Tras visionar unas imágenes de Carlos Falcó pocos días antes de morir fue cuando Esther explicó cómo se encontraba y qué suponía para ella ver fotografías del Marqués de Griñón. «Se me pone la piel de gallina. No puedo aceptar que Carlos no esté, le ves con esa vitalidad con la que le ves en el vídeo…Carlos era así a cualquier hora del día, era súper feliz, vitalista y optimista. Estaba muy sano, de repente de estar encantado, se hizo unas pruebas y dio positivo en covid. Tuvo que ingresar y pensábamos que iba a salir adelante, él el primero. El ánimo de él era envidiable…él siempre estaba con su traje por si alguien iba a visitarle. Nosotros estábamos día y noche por videoconferencias», añadió.