Este 22 de mayo la familia aristocrática por excelencia celebra la boda del hijo pequeño del duque de Alba, Carlos Fitz-James Stuart, que se casa con Belén Corsini.


EL 22 de mayo los Alba volverán a abrir las puertas del Palacio de Liria para una celebración muy especial. Dos años y medio después de que los duques de Huéscar se dieran el ‘sí, quiero’, la residencia del duque de Alba, situada en el centro de Madrid, será el escenario de otra boda en la familia. Carlos Fitz-James Stuart (29), el hijo pequeño del duque, se casa con Belén Corsini Lacalle (31), perteneciente a una de las familias empresariales más importantes de nuestro país.

Será una boda diferente a todas las que se han vivido en la familia, ya que estará marcada por las restricciones a las que obliga la pandemia, pero con varias coincidencias con el enlace de su hermano mayor. Empezando por el escenario y la madrina, la madre del novio, Matilde Solís, que al igual que sucedió con su otro hijo, también volverá a lucir un modelo de Lorenzo Caprile.

La estrecha relación que los Alba siempre han tenido con la Familia Real hace posible que algún miembro también acuda a este enlace. La Reina Sofía estuvo presente en el de los duques de Huéscar y la Infanta Elena y su entonces marido, Jaime de Marichalar, acudieron en Sevilla a la boda de Eugenia Martínez de Irujo con Francisco Rivera en 1998.

Liria y Dueñas

Las bodas de los Alba han tenido el mismo boato que los enlaces reales. El palacio de Las Dueñas y el de Liria han sido los escenarios elegidos por la propia fallecida duquesa y sus hijos. Solo el segundo de ellos, Alfonso Martínez de Irujo, eligió Marbella para casarse con María de Hohenloe, una decisión que disgustó a su madre, ya que no lo veía el lugar más adecuado para su hijo, grande España y, además, el primero en casarse.

También las bodas han sido el momento en el que el joyero de la Casa Alba se ha mostrado en todo su esplendor. Dos de las piezas más codiciadas, la tiara de perlas y brillantes de la emperatriz Eugenia de Montijo y la conocida como tiara rusa, de platino y brillantes (que la fallecida duquesa terminó vendiendo para comprarle un caballo a su hijo Cayetano), han coronado los looks de novias más solemnes de la familia.

Fernando Fitz-James Stuart y Sofía Palazuelo, los últimos en casarse

La última gran boda de la familia Alba la protagonizaron los actuales duques de Huéscar en el Palacio de Liria, el 6 de octubre de 2018. El novio, al igual que ya había hecho su padre, el actual duque de Alba, llevó el uniforme de la Real Maestranza de Caballería de Sevilla, mientras que la novia, fiel a su sencillo estilo, eligió un vestido de su tía paterna, la prestigiosa diseñadora nupcial Teresa Palazuelo, de manga corta, línea A y escote en V, confeccionado en organza. Un velo de tul a modo de capa salía de los hombros. Sin apenas joyas, un tocado de plumas blancas de Teresa Briz adornaba su recogido.