Mila Ximénez ha acudido por segundo día consecutivo al hospital en plena lucha contra el cáncer. Ahora, es Belén Esteban quien le acompaña


Mila Ximénez sigue en su lucha contra el cáncer. A pesar de estar viviendo momentos delicados, está arropada por su familia y sus amigos, quienes no le dejan sola ni un solo instante. Este miércoles, ha vuelto a acudir al hospital por segundo día consecutivo. Si este martes llegaba acompañada por Belén Rodríguez y otro amigo, hoy era Belén Esteban quien le acompañaba en una nueva revisión médica. La colaboradora de ‘Sálvame’ ha vuelto a necesitar la ayuda de la de Paracuellos del Jarama para salir del coche que les ha llevado al hospital de La Luz, donde se está sometiendo a un tratamiento experimental en esta batalla.

Mila Ximénez necesita de la ayuda de sus amigos para poder entrar al hospital

Mila Ximénez entraba en las instalaciones sanitarias apoyada en Belén Esteban, quien le ha ayudado a poder entrar debido a su delicado estado de salud. A pesar de que ambas llevaban la mascarilla obligatoria, dejaban entrever el semblante serio y de preocupación. Su estado de salud es muy delicado y apenas tiene fuerzas, por este motivo requiere de la ayuda de quienes le acompañan al hospital para poder mantenerse en pie. Ninguna de las dos han querido hacer declaraciones a la prensa que se encontraba en las inmediaciones. Y es que son tiempos muy complicados para Mila, que está inmersa en su lucha contra el cáncer.

Como viene siendo habitual en sus salidas al médico, intenta pasar desapercibida, aunque normalmente no lo consigue. Aún así, este miércoles no ha llevado una gorra, un accesorio que se había convertido en primordial en sus salidas al hospital, con el que se encontraba más protegida al poder esconderse tras él. A pesar de esto, sí escondía su rostro bajo unas enormes gafas de sol.

Gtres

Lleva meses alejada de la televisión

La última vez que la vimos fue el pasado 6 de mayo, cuando salió a comer con un grupo de amigos. Y es que la colaboradora de ‘Sálvame’ está centrada en cumplir con el tratamiento contra el cáncer en el que está inmersa. Además, incluso está desaparecida de las redes sociales y son contadas las ocasiones en las que aparece públicamente. La mayoría de ellas para airearse en alguna comida con amigos o para acudir a sus revisiones médicas.

De hecho, lleva casi dos meses alejada de la televisión, siendo el mes de febrero uno de los más duros para ella. Ella misma comentó que había estado un mes sin poderse mover de la cama, un momento transcendental para ella en el que desveló que no quería vivir así. Estaba sometiéndose a pruebas médicas de las cuales sus resultados marcarían un antes un después para ella: «Para mí volver significa que estoy bien. No volver significa que no puedo moverme de la cama. He estado un mes sin moverme de la cama».