Beatriz Montañez ha dejado el lujo de la televisión para vivir en el bosque, sola, en una cabaña en ruinas y gastándose solo 150 euros al mes. Descubre cómo lo ha hecho y el motivo que le empujó a huir del mundo para encontrarse a sí misma


Beatriz Montañez ha dado un giro de 180 grados a su vida. Después de convertirse en un rostro habitual de la televisión al ser la compañera del Gran Wyoming en ‘El Intermedio’, la presentadora decidió dejarlo todo para iniciar una andadura más mundana y austera. Y lo ha conseguido, para el asombro de todos. La periodista ha dejado a un lado el lujo y la ostentación que la rodeaban años atrás para vivir en una cabaña de piedra en ruinas en mitad del bosque, gastándose solo 150 euros al mes en comida y rodeada de animales. Nada que ver con su rutina hace tan solo cinco años atrás, cuando era la estrella televisiva del momento.

Vídeo: Cadena SER

Desde hace cinco años Beatriz Montañez o quiere saber nada de televisión ni de exposición mediática. Ha dado un giro a su vida y se siente cómoda entre animales y rodeada de naturaleza reconectando consigo misma. Estaba “perdidísima” y ahora, en soledad, ha aprendido quién es y a amar este nuevo conocimiento, tal y como ha contado en el programa ‘Hoy por hoy’ de Cadena Ser para presentar su libro, ‘Niadela’, donde narra su experiencia. “He recogido trozos de mí que había tirado a la basura para recomponerme de nuevo”, confiesa entre lágrimas, muy emocionada, en su entrevista con Àngels Barceló.

Foto: Cadena Ser

Beatriz Montañez ha confesado por qué ha optado por el aislamiento del mundo como terapia personal. Encontró una cabaña en ruinas en mitad del bosque y decidió hacerla suya, acondicionarla para vivir en soledad. Instaló un equipo fotovoltaico para tener energía y el agua la obtiene de un pozo cercano. Para comer, con tan solo 150 euros al mes le sirve y es que es vegana y los alimentos no le son muy caros. ¿Sus ingresos? Los que obtuvo en su día en televisión y los cuales está estirando para poder vivir como ella misma ha elegido, en soledad, sin ruido, sin distracciones que le hagan mirar a otro lado que no sea su propio interior. Descubre su impresionante historia en el vídeo que acompaña estas líneas.