En este vídeo te mostramos cómo hicimos las fotografías para estas memorias, en las que, además, Raquel Mosquera se ha sometido a un gran cambio de imagen y está espectacular. Detrás de este cambio se encuentran Manuel Zamorano y Alberto Duarte: «Es una persona que está dejando atrás muchas cosas y este cambio le va a venir muy bien en el momento que está», nos dice Manuel, «Siendo peluquera, ponerte en manos de otro para que te corte sin poner condiciones lo dice todo de su disposición. Me ha encantado asumir este reto«.

Manuel Zamorano también ha quedado muy satisfecho con el reto de cambiar a Raquel: «Está entregada al cambio. Siendo peluquera y ponerte en manos de otro para que te corte, sin poner condiciones lo dice todo de su disposición. Para mí el reto ha sido cortarle el pelo. Cuando la he visto, la melena con ese pelo tan largo, era obsoleta a mi parecer. Los volúmenes, las extensiones, el color… Al final el reto ha sido cortar, pero ella me ha dejado carta libre eso demuestra el momento en el que está. De hecho muchas mujeres que vienen a mi peluquería y piden esos cambios tan drásticos, creo que es porque necesitan un cambio. Y ella lo estaba deseando en cuanto se lo he propuesto».

Manuel apunta un hecho esencial en el cambio de peinado: «Había que quitarle peso, darle movimiento y una imagen más fresca, aunque demos otros toques según la foto, le hemos dejado una melena actual: por el hombro, con mucho movimiento y chula. Mi siguiente consejo es un cambio de color, yo le pondría un tono miel, bajando un poquito el tono: como las raíces, un poco más oscuro junto a la cara,  y las puntas con efecto californiano como de sol».

Manuel Zamorano nos cuenta cómo fue el proceso: «No he tocado el flequillo porque tenía unas extensiones muy altas y también me he adaptado al darle el volumen en la parte de arriba. Me he adaptado a las condiciones. Le hemos hecho un recogido con una coleta super sencilla, con pelos suelto, le vamos a ondular la melena. Le voy a recoger, quitando sus recogidos de volúmenes y rizos para dejarle un efecto de mucha moda. Que no sea la Raquel de anteriores portadas. Con Irma Pueyo, la estilista, y Alberto Duarte, maquillador; le vamos a crear algo más moda».

Sobre cómo ha vivido Manuel el proceso, afirma: «Ha sido un personaje super fácil para trabajar con ella. Yo que estoy acostumbrado a trabajar con personajes, no me la esperaba, porque tirándole del pelo, mientras que la maquillan, hay mucha gente que se estresa, pero ella estaba encantada. Casi se quedaba dormida. Creo que es una persona que está dejando atrás muchas cosas, cuando se ha visto ha dicho “esta noche me voy de marcha”. Creo que este cambio de imagen le va a venir muy bien en el momento personal que está. La vi en el Deluxe hace una semana y tenía una imagen totalmente diferente de la persona que he visto hoy».

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Manuel Zamorano y Alberto Dugarte han sido lso artífices del gran cambio de Raquel Mosquera.

Alberto Dugarte, por su parte ha destacado «una Raquel que pasa página, empieza nueva vida con nueva imagen y dejando atrás agobios y problemas«. 

 

Y ha añadido: «Cambiar la imagen de Raquel me parece un reto fascinante. Siempre la he visto como una imagen muy agresiva, maquillada, con unos “eye-linners” muy exagerados, en el pelo también con un rubio muy llamativo, muy largo… Me lo propuso Manuel Zamorano y me pareció interesantísimo. Porque transformar y cambiar una imagen de forma en que se sienta cómoda ella para que no pierda su personalidad y sea una imagen completamente renovada… Sin cambiar su color de pelo, sí hemos transformado la forma y el maquillaje, dejándola bastante natural, con tonos marrones, un poquito de negro, dándole personalidad. Pero suavizando mucho todos sus rasgos».

Respecto al resultado final, afirma: «Me parece que ahora se acerca más la imagen con lo que realmente es ella, que es muy tierna en su interior. Antes daba una imagen demasiado agresiva, de leona. Cuando realmente ella es muy cariñosa, muy próxima… más gacela que leona. Aquí hemos buscado un look intermedio en el que puede sacar las uñas como ser ella misma con su personalidad.»

Un detalle muy importante: «Las cejas las he transformado completamente. Las tiene micropigmentadas, las he tapado, porque al tener la ceja tan levantada también le hace más agresiva la mirada, y he hecho unas cejas nuevas para suavizar la mirada. He potenciado el ojo, que lo tiene muy bonito, con una forma preciosa».

Otro cambio trascendental en el look, en palabras del maquillador: «El labio lo hemos dejado bastante natural, porque lo tiene voluminoso y no le podemos meter colores sino que lo hemos suavizado para dejarlo en un segundo plano y darle más importancia a la mirada».