«No hay nada más doloroso que caminar por esta vida sin ti», ha confesado en sus redes sociales.


Hace apenas ocho meses que murió Álex Lequio y no hay un solo día que Ana Obregón no piense en su hijo. Para la actriz, el comienzo de este año 2021 sin Aless está resultando especialmente duro. En su doloroso duelo, solo interrumpido para dar las Campanadas de 2020, sigue sumida en una profunda tristeza. Así lo ha revelado a través de su cuenta de Instagram, donde se ha sincerado con sus seguidores.

@ana_obregon_oficial

Junto a una foto en la que aparece caminando sola sobre la nieve, la presentadora escribe: «No hay nada más doloroso que caminar por esta vida sin ti. No sé a dónde voy. Tú eras y eres mi camino. Sigo tu ejemplo y tus huellas por una senda infinita, abrazándote, abrazándome». En su post destaca cómo la tristeza ha pasado a formar parte de su día a día. Y no me importa esta tristeza, es más, no quiero que deje de dolerme nunca. Porque esta tristeza eres tú. Y ya nos hemos hecho muy amigas. Me ha prometido que me dejará vivir aunque sólo sea en ese instante eterno en que volvemos a abrazarnos cada día #alessforever 💔».

@ana_obregon_oficial

En sus redes sociales, Ana Obregón ha compartido también la imagen de «Vida después de la vida». Un libro escrito en 1975 por el psiquiatra Raymond A. Moody en el que entrevistó a 150 personas que habían sufrido una experiencia cercana a la muerte. El estudio presenta un sinfín de testimonios de personas que narran en primera persona lo que se siente al morir. «Para entender la vida hay que empezar por entender la muerte», señala Ana Obregón.

Ana Obregón, aislada de la vida pública

Puede que esta lectura la ayude a comprender las circunstancias que rodearon el doloroso tránsito de su hijo a la muerte. Un fallecimiento que se produjo el 13 de mayo de 2020 después de dos años de lucha contra el cáncer y que ha dejado a la madrileña sumida en una pena de la que aún no es capaz de superar. Aunque el pasado 31 de diciembre la vimos despedir el año junto a Anne Igartiburu en Televisión Española, Ana ha preferido regresar al ostracismo y la reflexión desde la intimidad y el silencio de su hogar.