Ana y Alessandro se funden en un emotivo abrazo tras dar el último adiós a su hijo, Álex Lequio, fallecido a los 27 años a consecuencia de un cáncer.


Ana Obregón y Alessandro Lequio han despedido hoy a su hijo Álex Lequio, fallecido el 13 de mayo a consecuencia de un cáncer. La actriz y el colaborador se han enfrentado hoy a las horas más difíciles de su vida: dar un último adiós a su hijo en común.

A primera hora de la tarde, la actriz y su expareja entraban en el tanatorio Sancho de Ávila, situado en el distrito de San Martín de Barcelona, donde ambos rendían un emocionado tributo y despedían definitivamente a su hijo. Visiblemente afectados tras perder a Álex, Ana y Alessandro han encarado hoy momentos especialmente duros: decir adiós a su hijo, que fallecía el pasado 13 de mayo después de dos años luchando contra la enfermedad. Al joven le fue diagnosticado un cáncer el 9 de abril de 2018. Pero tras un largo calvario, Aless perdía la vida ayer en el Hospital Quirón de Barcelona. Se marchó acompañado de sus familiares: sus padres, sus tías Amalia y Celia y su pareja, Carolina Monje.

El emotivo abrazo de Ana y Alessandro tras despedir a su hijo

Ana, rota, regresaba al piso donde se ha alojado en los últimos dos meses acompañada de Alessandro. A su llegada al edificio ha agradecido a los medios de comunicación los mensajes de condolencias. «Gracias», decía, con la voz completamente rota. Ni las gafas de sol ni la mascarilla que cubrían su rostro podían ocultar su profundo dolor. A primera hora de la mañana, la bióloga y presentadora compartía su profundo dolor en su cuenta de Instagram. «Se apagó mi vida», decía. Pocas palabras bastan para manifestar lo que siente.

Las últimas horas han sido una auténtica pesadilla para Ana y Alessandro. Desde el principio pelearon junto al joven para vencer al cáncer, pero finalmente los peores presagios se han hecho realidad. Después de un largo ‘via crucis’, en el que no han dejado solo a su hijo en ningún momento, Álex se ha marchado para siempre, dejando a  sus padres desolados.

Unidos en el dolor

Mientras esperaban el ascensor que los conduciría a su alojamiento, Ana y Alessandro se han fundido en un cálido y emocionado abrazo que da fe de lo unidos que están frente al profundo dolor al que deben hacer frente a partir de ahora. En los últimos dos meses de lucha han estado muy unidos. Y, muy probablemente, lo seguirán estando en el futuro. Ahora más que nunca necesitan uno el consuelo del otro.

Llama la atención que el atuendo de Alessandro es muy similar al que solía lucir su hijo: zapatillas deportivas, pantalones de ‘sport’, chaqueta y la gorra al revés. Un ‘look’ exactamente igual al que era frecuente ver a Aless. Quizás se trate de una manera más de recordar a su segundo hijo, nacido el 23 de junio de 1992.

Como una piña

A su llegada a la que ha sido su residencia ocasional durante la convalecencia de Álex, Ana no se ha separado de Alessandro, a quien se ha agarrado con fuerza. Aún está aturdida ante la avalancha de sentimientos. Son muchas las emociones vividas en las últimas semanas y el ‘shock’ tras tan dura pérdida.

Están desconsolados

Debido a las circunstancias que vivimos a causa del Estado de Alarma decretado, la expareja ha considerado que lo más conveniente era elegir un centro funerario en Barcelona, cerca de donde Áless fallecía el pasado 13 de mayo.

Precisamente como consecuencia de la crisis global, nadie de la familia o del entorno más cercano ha podido trasladarse a la ciudad condal para despedirse de Álex y acompañar a Ana y Alessandro en sus horas de mayor desconsuelo. Solo su novia, Carolina Monje, y sus tías maternas han podido estar presentes en la recta final de su vida.

Arropados por Ana y Celia, hermanas de Ana

En la despedida de Álex, celebrada esta tarde, Amalia y Celia, hermanas de Ana, han jugado un papel muy importante. Las dos han acompañado a Ana y Alessandro en tan delicados momentos. La crisis sanitaria global ha impedido que la familia, amigos y seres queridos de Álex hayan podido estar hoy en su último adiós. Su presencia ha sido un verdadero bálsamo para la expareja.