Fernando Verdasco tuvo que pasar por quirófano para mitigar el dolor de rodilla. Ahora, el tenista y su familia, Ana Boyer y su hijo, regresan a Madrid


Han sido unos días complicados para Fernando Verdasco, que ha tenido que pasar por quirófano para someterse a una intervención de la rodilla y así mitigar el dolor que llevaba sufriendo casi un año. El tenista se operó en Los Ángeles y contó con el apoyo de Ana Boyer, que no se separa de él ni un solo momento. Ahora, la familia ha elegido Madrid para la recuperación de Verdasco. Por este motivo, han viajado desde Los Ángeles hasta la capital española, tal y como muestran las imágenes que os mostramos a continuación.

Ana Boyer y Fernando Verdasco no han viajado solos. Junto a ellos ha estado su hijo Miguel, el pequeño siempre va con sus papás, como es normal. El tenista ha llegado al aeropuerto con las muletas que le permiten andar sin necesidad de plantar el pie, mientras que la hija de Isabel Preysler portaba al hijo de la pareja. Tras unos días en Los Ángeles, han decidido viajar hasta su casa de Madrid para recuperarse y que puedan contar con el apoyo de sus familias.

Ana Boyer, el mejor apoyo del tenista tras su operación

La pareja llegó en un vuelo y acudió a la zona VIP del aeropuerto, donde un vehículo les recogía directamente. Ahí pudimos ver como Verdasco salía ayudado por unas muletas y Ana Boyer llevaba al pequeño Miguel. Todos llevaban las mascarillas obligatorias que marca el Gobierno por culpa de la pandemia provocada por el coronavirus. Tras un largo viaje, la familia solo deseaba llegar a casa y descansar, sobre todo el tenista, que todavía tiene que recuperarse de su operación.

Gtres

Ana Boyer ha sido el mejor apoyo para el tenista tras su operación. Ella se ha encargado de cuidarle en estos momentos tan difíciles para el deportista. Fue él mismo quien desveló que había pasado por quirófano hace tan solo unos días. «Después de más de un año con dolor en la rodilla he decidido hacerme una pequeña intervención en Los Angeles para poder volver a jugar sin dolor», comenzaba diciendo. Y añadía lo siguiente: «Ayer salió todo genial y ahora solo queda tener paciencia y después entrenar muy duro para volver al 100%. Gracias Doctor S.Yoon por toda tú ayuda. Y gracias a todos por vuestros mensajes de apoyo y ánimo. Un abrazo enorme!».

Desde entonces, hemos visto al tenista, con gran sentido del humor, paseando por las calles de Los Ángeles con sus muletas y contando la mejor fotógrafa que inmortalizaba estos momentos: su pareja, Ana Boyer. Ahora, ya acomodados en casa, es momento de descansar y recuperarse antes de volver a entrenar y estar 100% para su próxima temporada en el tenis. Cuenta con dos apoyos de excepción: la hija de Isabel Preysler y su hijo, Miguel, su mayor triunfo en la vida.