Amor Romeira y su hermana están batallando contra un banco que no acepta el certificado de defunción de su madre como prueba de su muerte, motivo por el cual le siguen cobrando las letras del coche. ¿Qué más deben presentar para dejarlo claro? Vea el vídeo


Amor Romeira ha demostrado desde su nacimiento como estrella de la televisión que es una mujer luchadora y que poco le frena en su empeño de cumplir con la justicia. No importa si la batalla es suya o no, si ve que algo no está siendo contado con realidad, ella aparece y pone los puntos sobre las íes. Esta vez su lucha sí que es personal y es que la exconcursante de ‘Gran Hermano’ está viviendo un auténtico calvario desde que falleciese su madre Mensi, el pasado 21 de diciembre, por culpa de las maniobras de un conocido banco, como así ha querido denunciar públicamente a través de sus redes sociales y con la publicación de un nuevo, y siempre esperado, ‘Romeira Informativo’.

Aunque sea difícil borrarle la sonrisa del rostro a Amor Romeira, que ya puede estar devastada por dentro que por fuera siempre agrada a todos con su mejor versión, ahora le ha tocado el turno de armarse de valor y coraje para emprender una nueva guerra. Esta vez no es mediática y no tiene personajes famosos como protagonistas, sino que su peor enemigo se ha convertido ahora en un banco, que no está cumpliendo supuestamente con lo establecido en un contrato previo que recogía que, ante el fallecimiento de su madre, la deuda que mantenía con ellos por la compra de un coche se cancelaría. Ahora bien, esto no se ha llevado a cabo y la entidad bancaría continúa cobrándole las letras del coche, lo cual ha querido denunciar Amor Romeira públicamente, para dejar claro las malas artes del banco que, de paso, está mostrando muy poca solidaridad ante una persona que ha perdido a su ser más precisado.

Vídeo: Instagram

La relación de Amor Romeira con su madre, Mensi Medina, era muy estrecha y especial. Ya se daba cuenta de su unión en el vídeo de presentación de la concursante para ‘Gran Hermano’ y desde entonces les hemos visto compartir ocio y confidencias con regularidad en las redes sociales. Algo que se truncó el pasado 21 de diciembre, cuando la madre de Amor Romeira fallecía, sumiéndola en una tristeza difícil de superar. Aun así, la joven es fuerte y ha sabido recomponerse en parte de la pérdida y le quedan fuerzas aún para denunciar lo que no es justo, plantándole cara incluso a un banco por considerar que está abusando de ella, al cobrarle unas letras que, por contrato, deberían estar vencidas al fallecer el titular de la cuenta, como así asegura Amor Romeira que tiene por escrito en su ‘Romeira informativo’.

Foto: Instagram

Amor Romeira ha planteado este serio problema ante sus seguidores, reconociendo que su madre no había tenido ocasión de formalizar su testamento antes de fallecer. La madre de la televisiva Amor no dejó por escrito y ante notario sus últimas voluntades, lo cual está dificultando las diversas gestiones que se inician tras el deceso y legado de sus bienes. Pero este no es el mayor problema con el que se ha topado y es que más quebraderos de cabeza le está levantando el banco que continúa cobrándole las letras del coche de su madre, pese a que en el seguro del mismo se establecía que si se producía su fallecimiento la cuenta y la deuda se saldaban automáticamente. No ha sido así y eso es lo que denuncia Amor Romeira ante el mundo.

Amor Romeira ha explicado cómo su hermana Carminda ha tenido que personarse en una sucursal de la entidad bancaria con el certificado de defunción de su madre en la mano. Parece que este papel es insuficiente para la entidad bancaria para probar la muerte de su cliente, aunque sí lo suficiente como para bloquearle la cuenta e impedir sus movimientos. Un hecho curioso que un papel sirva para probar una cosa y no las otras, casualmente si esas ‘otras’ suponen el cobro de una cuantía a los herederos de su desaparecida clienta. Para evitarlo, deben presentar más pruebas de que su madre ha muerto, si no, el cobro continuará.

Foto: Instagram

Una delicada situación que trae por la calle de la amargura no solo a Amor Romeira, también a su hermana, que están luchando con las armas que tienen en su posesión para demostrar que su madre ha muerto ante un banco que se niega a dar por bueno un documento oficial como el certificado de defunción. Tampoco les vale tener constancia pública de que ya se ha producido el correspondiente entierro o ver el dolor que la pérdida ha causado en sus seres queridos. ¿Qué más pruebas necesita un banco para dejar de cobrarle a un fallecido?