La que fuera reportera de Mediaset está disfrutando de soleados días de piscina en la mejor compañía posible.


Parece que después de la tormenta llega la calma. Y es que casi un mes después de que explotara la polémica alrededor de Alfonso Merlos, Alexia Rivas y Marta López (así como las otras personas que fueron salpicadas), la tranquilidad ha llegado a la vida del periodista político y la que fuera reportera de Mediaset. O al menos es lo que se deduce de las diferentes publicaciones que la joven comparte en sus redes sociales.

La de Ponferrada está viviendo su particular «luna de miel» con su chico en su nidito de amor (la casa del periodista). Además de poder ver a la feliz pareja dando su primer paseo haciendo caso omiso a los periodistas que se encontraban fuera de su domicilio, la joven está explotando su faceta de influencer y nos está regalando un sinfín de momentos. En el último, la que fuera reportera de ‘Socialité’ nos ha hablado del amor de su vida y no es Merlos.

Alexia Rivas está alejada de los suyos y, además de encontrar refugio en el colaborador de ‘El programa de Ana Rosa’, ha encontrado en Iro, su perro, su mayor apoyo. En los últimos días, su pequeño amigo se ha convertido en su mejor confidente. Tanto es el amor que profesa por el can que habla de él como el amor de su vida. Desde que llegara a su vida, se ha convertido en el absoluto protagonista de sus redes sociales. Este fin de semana, la periodista ha pasado una intensa jornada en la piscina de la casa de Merlos y ha estado acompañada en todo momento por su mascota. Desde luego, ¡no se puede quejar!

«A Iro se lo encontraron acurrucado en la esquina de un paso de cebra un día de lluvia y frío. Nadie sabe cuánto tiempo llevaba allí, estaba empapado y tenía miedo a los humanos. Ahora, es un perro feliz. Es cariñoso, está constantemente pegado a sus dueños, su pasión es mover las alfombras de la casa, prefiere los bordes de las pizzas que su comida ? y… ES UN POCO MUUUUCHO cotilla«, describía la joven con una imagen junto a su amigo de cuatro patas. Además, bromeaba y aseguraba que «lleva micrófonos incorporados en su collar para después revelar secretos de Estado». La joven ha dejado claro que a pesar de que fueron ellos quienes adoptaron al pequeño, ella no le está ayudando, sino que es todo lo contrario: «Él me está ayudando a mí. A sonreír, a creer que la vida es bonita, a levantarme. Por eso, gracias, Iro«.