Ha pasado un año desde que el exlíder de Ciudadanos abandonó su fulgurante carrera política para centrarse en las personas a las que más quiere: Malú y sus dos hijas. Así es su nueva vida.


Que la vida da mil vueltas es una realidad incuestionable. Si no, que se lo pregunten a Albert Rivera. En menos de un año, el expolítico ha pasado de ser líder de una de las principales fuerzas políticas de nuestro país a trabajar como abogado en un despacho y centrarse en su vida familiar junto a Malú. Atrás ha quedado el clamor de los mítines y el poder que da ser uno de los candidatos a la Presidencia. La fama y la popularidad son cosa del pasado para el catalán, quien se siente muy a gusto en su nueva etapa como ciudadano anónimo, padre de Lucía y pareja de una de las cantantes de mayor éxito del panorama musical.

Al anunciar su retirada destacaba que no deseaba vivir «atornillado a un sillón»

La vida de Albert Rivera ha dado un giro de 180 grados a raíz de su decisión más drástica. El lunes 11 de noviembre de 2019 anunciaba su dimisión como presidente de Ciudadanos tras la debacle de las Elecciones Generales. El resultado de las votaciones en las urnas fue un azote para su partido, que pasó de 57 escaños a 10 diputados. El grupo que encabezaba perdió de golpe y porrazo más de dos y medio de votos. Esto le hizo asumir la derrota diciendo adiós de manera definitiva a su prometedora carrera como político. Emocionado, explicaba entonces que dimitía por «coherencia» con sus valores, y porque no deseaba estar «atornillado a un sillón». No fue una decisión fácil, pero la tomó sin aspavientos. Era hora de cambiar de rumbo. «En coherencia con lo que soy, dejo la política y la vida pública. Vengo de la sociedad civil, tengo una profesión, en mi casa me han enseñado a trabajar con mis manos y mi cabeza y es lo que quiero hacer», destacaba.

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«La vida es mucho más que la política», subrayaba, con la voz entrecortada. La frase no era baladí. En su discurso destacaba también decir que había «llegado el momento de servir a los que más quiero” y nombraba en repetidas ocasiones a su “pareja”. Dejaba claro que en el futuro quería dedicarse a sí mismo para dedicar más tiempo a sus seres queridos. “Como la vida sigue y las cosas pasan, quiero seguir siendo feliz”, sentenciaba. Hoy, un año después de pronunciar esta lapidaria frase, Rivera ha demostrado que, en efecto, hay vida más allá de la política. Ha dirigido sus pasos hacia un horizonte nuevo, completamente distinto, y que lo colma de felicidad.

Lucía, la hija que tiene con Malú, nació el pasado junio

En los últimos 12 meses ha vivido una de las experiencias más intensas: ha sido padre de nuevo. La llegada de su hija Lucía tuvo lugar el pasado 6 de junio, siete meses después de su retirada de la primera línea. Rivera, que es papá de una niña llamada Candela de una relación con anterior (con Mariona Saperas), está disfrutando de la paternidad de un modo radicalmente diferente. Esta vez todo es distinto. Ya no tiene el estrés de antaño y dispone de tiempo suficiente para ver crecer a su niña junto a Malú, cuya relación ha salido fortalecida tras el cese de su carrera política.

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Ahora la discreción reina en la vida de la pareja. Su día a día transcurre sereno y a años luz del estruendo mediático de su pasado no tan lejano. Ambos han convertido la casa de Malú en la exclusiva urbanización La Finca en su refugio y su nidito de amor. Hasta la fecha, las apariciones televisivas de Rivera han sido escasas. El pasado mes de septiembre, cuando abrió las puertas de su casa en la localidad malagueña de Cútar para entrevistarse con Bertín Osborne en ‘Mi casa es la tuya’. Es mismo mes visitaba el plató de ‘El Hormiguero 3.0’ para charlar con Pablo Motos sobre su libro, ‘Un ciudadano libre’. En él relata cómo le dijo a Malú y a un miembro del partido que si no conseguía la presidencia se marcharía.

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Lo que nunca imaginó Rivera es que marcharse de la esfera política le reportaría tantas satisfacciones. Ahora no siente presiones. Es feliz y disfruta de cada instante. Buena parte de ‘culpa’ de todo ello la tiene Malú, quien ha aportado una nueva visión y una nueva manera de vivir a su existencia. Como artista que es, para la sobrina de Paco de Lucía es importante sentir, experimentar emociones de manera constante e intensa. «Uno no elige de quien se enamora y yo… ella ha sido la que se ha equivocado y yo he elegido bien», admitía en el programa de Motos.

«Hemos sido una roca», confiesa Albert Rivera al hablar de Malú

En el espacio recordaba también que aunque nadie apostaba un duro por ellos han sabido mantenerse unidos a pesar de estar en el foco mediático. «Hemos sido una roca y hemos sido un equipo para pasar esto. Hemos querido estar juntos y aquí estamos. Hoy somos una familia. Tenemos a Lucía y estamos felices. Ha habido momentos duros, pero me considero un afortunado y un privilegiado porque trabajo en lo que quiero y tengo una familia maravillosa». A la vista está que disfruta al 100% de su dicha tras romper con su faceta pública. ¿Qué más se puede pedir?