Ainhoa Arteta ha «salvado la vida de milagro», como así confiesa, tras pasar un mes ingresada por culpa de un cólico nefrítico que se complicó gravemente y le obligó a estar hasta 10 días en la UCI


Ainhoa Arteta ya descansa en casa. La soprano de 56 años ha recibido el alta hospitalaria y continúa con su recuperación en la comodidad de su hogar y rodeada de sus seres queridos, después de permanecer más de un mes ingresada en un hospital de Sevilla. Así lo ha anunciado la propia cantante a través de sus redes sociales en un mensaje en el que su principal objetivo era agradecerle a los profesionales médicos que le han atendido por salvarle la vida: “Hoy me han dado de alta. Solo puedo decir gracias, gracias y más gracias por salvarme la vida y por todo, desde el trato a la profesionalidad”, comienza a escribir Ainhoa Arteta en sus redes sociales para sorpresa de muchos.

Ainhoa Arteta ha querido rendir un especial homenaje a los médicos que la han tratado durante su estancia en el hospital, aunque lo hace con un mensaje dirigido a todos los profesionales de la salud que se desviven por salvar vidas, como así dice que han hecho con ella: “He estado con vosotros en primera línea de fuego como si fuera una espectadora. Os he visto correr, llorar, reír y seguir siempre trabajando hasta la extenuación. Me habéis emocionado con vuestros testimonios”, reconoce una emocionada Ainhoa Arteta, que cierra su precioso mensaje de agradecimiento con una promesa: “Nos volveremos a ver y pronto como os lo prometí”.

 

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Ainhoa Arteta ingresó en el Hospital Universitario Virgen del Rocío de Sevilla aquejado de un fuerte dolor abdominal que le hacía retorcerse. Se presentó de urgencias y pronto fue atendida para recibir un diagnóstico que justificara su agonía. Se trataba de un cólico nefrítico que finalmente derivó a una grave infección al presentarse complicaciones. La soprano llegó a estar diez días ingresada en la UCI, hasta que subió a planta donde permaneció ingresada a la espera de una recuperación que llegó este jueves. Una dura experiencia personal de la que ha aprendido una importante lección y que le hace afirmar que “lo que hace de un médico no es la bata, un traje o lo que se pone encima, sino lo que hay debajo de todo eso”.

El ingreso hospitalario de Ainhoa Arteta ha trastocado sus planes de verano. No solo ha supuesto un impedimento para poder disfrutar de jornadas de playa junto a su marido, Matías Urrea, con el que acaba de celebrar su segundo aniversario de boda, o sus dos hijos, sino también le ha afectado mucho a nivel profesional. Después de la pandemia del coronavirus que ha puesto en jaque el ocio y la principal fuente de ingreso de los artistas, Ainhoa Arteta tenía todas las ilusiones y esperanzas puestas en su regreso triunfal a los escenarios. Conciertos que le llevarían a recorrer la geografía española compartiendo su talento con sus fieles, incluido el que tenía en agenda con Plácido Domingo en el Festival Starlite de Marbella. Había otros, que le llevarían a Soria, Jerez de la Frontera o a Cartagena.

Pero no ha podido ser. La cantante se ha tenido que centrar en recuperar la salud y no ha podido sentir el calor del público, pero sí el de sus seguidores, ahora que ha anunciado que ya está recuperada, en casa, con los suyos y muy agradecida con los profesionales médicos que han logrado salvarle la vida tras un cólico nefrítico que se complicó y derivó a una grave infección. Eso sí, no está todo perdido y es que aún tiene en agenda conciertos programados y que le harán tener un objetivo para reponerse de este bache de salud que ha sufrido y del que aún siente molestias. El próximo mes de diciembre sus seguidores tienen una cita con ella en Cáceres el día 10 y en Badajoz al día siguiente, el 11.

 

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