La ganadora de ‘GH VIP’ lleva un tiempo con muchos dolores en el pecho, lo que le obliga a pasar una vez por el quirófano para cambiar las prótesis. Además, Adara asegura que se va a poner menos tallas.


Adara Molinero no puede aguantar más y se ha visto obligada a pasar de nuevo por el quirófano para mitigar unos dolores fuertes que tiene en el pecho. La ganadora de la última edición de ‘Gran Hermano VIP’ no sabía si contarlo en sus redes sociales, pero el hecho de que vaya a estar desaparecida unos días para recuperarse le ha llevado a hacerlo público.

La ‘influencer’ no ha podido esconder sus nervios ante esta operación. «Estoy nerviosísima. El caso es lo que voy a hacer, llevaba mucho tiempo pensando en si contarlo o no, pero es que voy a estar desaparecida, así que lo tengo que contar. Mañana a las 8 de la mañana me voy a operar del pecho», anunciaba a sus más de 873.000 seguidores.

Adara se ve obligada a pasar por el quirófano

Ella misma ha querido contar el motivo principal que le lleva a pasar por el quirófano otra vez: «Desde hace bastante tiempo estoy sintiendo muchísimos dolores, me molestan un montón las prótesis, sobre todo cuando me tumbo de lado. La prótesis se me va para el lateral y me duele mucho», dice mostrando la parte que le duele.

Sin embargo, asegura no poder hablar por tener en manos de sus abogados la operación anterior: «No puedo hablar mucho sobre este tema porque sería hablar de la otra operación que me hicieron, entonces el tema de esa operación está en manos de mis abogados. El día que esté resuelto podré hablar con mucha más claridad».

El resultado de su operación anterior no fue satisfactoria

Aprovechando que tiene que volver a operarse el pecho para mitigar unos dolores muy fuertes que tiene, Adara va a dejarse unas tallas más pequeñas: «Me lo voy a dejar muchísimo más pequeño porque quiero comodidad, os lo voy a ir contando todo», desvelaba a pocas horas de tener que ir al hospital.

De hecho, Adara prefería no quedarse en casa y se fue a disfrutar de una merecida cena a un restaurante de Madrid junto a su novio, Rodri. Con él acudía precisamente al hospital a primera hora de la mañana de este miércoles: «Ya estamos yendo para allá, estoy atacada, súper nerviosa, fatal… Desde el hospital, estoy sin comer, beber… me muero de hambre», decía.

Adara Molinero también ha contado con el apoyo de su persona favorita, su madre, que estaba junto a su hija en el hospital desde primera hora de la mañana. Y es que la ganadora de ‘GH VIP’ estaba tan nerviosa por la operación que no dudaba en sincerarse con sus seguidores: «Al ser la segunda operación estoy peor, porque tengo miedo de que me quede bien, que me arreglen lo que tenía mal. Tengo ganas de reír, llorar… Cuando salga del quirófano os informaré de que todo ha salido bien, o eso espero», zanjaba con una risa nerviosa.