Según algunos medios escandinavos, la relación entre Victoria de Suecia y Daniel Westling no está pasando por su mejor momento. Aseguran que están atravesando una crisis matrimonial que podría haber desembocado en un riesgo para el matrimonio. Esto ha obligado a la Casa Real sueca a emitir un comunicado aclarando la situación sentimental por la que está atravesando la Princesa, negando de manera categórica cualquier información sobre una ruptura entre Victoria y Daniel. «Podemos negar claramente la información de que la pareja heredera se está divorciando. No hay divorcio», ha sentenciado Margaretha Thorgren, jefa de comunicación.

Los rumores de crisis matrimonial entre Victoria de Suecia y Daniel Westling suenan con fuerza

Si bien es cierto que no es la primera vez que suenan los rumores de crisis matrimonial entre los príncipes herederos. Sin embargo, en esta ocasión, sonaban con más fuerza que nunca. De hecho, si en ocasiones anteriores la Casa Real ni se ha molestado en desmentir ni pronunciarse al respecto, el asunto estaba tomando tal matiz que han preferido aclarar al pueblo sueco que no hay divorcio entre Victoria de Suecia ni Daniel Westling. Ha sido la revista ‘Dana Press’ quien ha recogido este comunicado en el que desmienten de la manera rotunda las informaciones publicadas en el portal sueco ‘Stoppa Pressarna’. En este medio aseguran que la situación entre la pareja es insostenible y ya se encuentra al límite de tomar una drástica decisión.

Victoria de Suecia y Daniel Westling
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Este medio recogía unas informaciones basadas en fuertes cercanas al matrimonio en el que relatan un supuesto terrible episodio protagonizado por Daniel Westling poco tiempo antes de las últimas Navidades. Este episodio habría significado un punto de inflexión para la hija de Silvia y Carlos Gustavo de Suecia, que llegó incluso a replantearse su matrimonio. Además, esta decisión ya había sido consultada a sus progenitores y el Rey, que no le tiene demasiada estima a su yerno, le había dado el visto bueno y no le importaba que su hija terminara su matrimonio. Sin embargo, la Reina Silvia de Suecia le habría pedido a su hija que aguantara un poco más.

Desde la Casa Real sueca han desmentido la ruptura, a pesar de no entrar en este tipo de rumores

En tiempos anteriores, esto podría suponer un escándalo en una Casa Real, pero cada vez es más habitual ver este tipo de situaciones y crisis matrimoniales en la realeza europea. No hay que irse más lejos que a la infanta Cristina que acaba de romper su relación con Iñaki Urdangarin. Si bien es cierto ellos ya no forman parte de la Familia Real española y no son príncipes, hay que tener en cuenta que ella es la hermana del Rey Felipe. Esta situación también se vivió cuando la infanta Elena y Jaime de Marichalar también rompieron su matrimonio y decidieron tomar caminos separados.

Aunque desde la Casa Real sueca no suelen responder a este tipo de rumores, han terminado por hacerlo para acallar cualquier rumor. Y es que desde que salió a la luz la relación entre Victoria de Suecia y Daniel Westling, hace ya bastantes años atrás, se mantienen al margen de las informaciones relacionadas con el ámbito más privado de los Bernadotte. Hay que recordar que su noviazgo no fue nada fácil, por lo que su relación siempre ha estado repleta de polémicas. Sin embargo, superaron cualquier «bache» y celebraron su boda real el 19 de junio de 2010 en la Catedral de San Nicolás de Estocolmo. Fruto de su relación, nacieron sus dos hijos, Estela y Óscar.

Victoria de Suecia y Rey Gustavo
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El Rey Gustavo no aprobaba la relación de Victoria de Suecia y su entrenador personal

Hay que recordar que Victoria de Suecia tuvo un polémico noviazgo con Daniel Westling. Sufrió durante siete años que su padre no le dirigiera la palabra y se negara a conocer a su «novio no oficial». La futura Reina de Suecia se comportó de manera prudente y pasó por encima de todos e impuso su amor a todo lo demás e incluso a la opinión de sus padres. Todos esperaban que esposara a algún príncipe europeo, sin embargo, ella prefirió elegir como marido a su entrenador personal de fitness, un hombre sin grandes cualificaciones. Desde el primer día, el Rey de Suecia se opuso a esa elección y únicamente aprobó a Westling como yerno siete años más tarde.