La reina Rania de Jordania ha hablado para llamar la atención sobre la desigualdad en las vacunas: «Todos estamos en una carrera contra la pandemia, no en contra unos de otros».


La reina Rania de Jordania ha regresado al primer plano de la actualidad, y además con su propia voz, alta y clara. La soberana hachemita participó en la Warwick Economics Summit (una cumbre sobre economía dirigida a jóvenes universitarios), que esta edición tuvo que celebrarse de manera virtual, y en ese marco ofreció una rara entrevista a la periodista Becky Anderson para la cadena CNN. No es tan habitual escuchar hablar en público a la esposa del rey Abdullah, sobre todo en foros internacionales, y mucho menos con un espíritu tan crítico como del que hizo gala.

Ya antes de la pandemia mundial, Rania había adoptado un perfil más bajo, lo que unido a las circunstancias sanitarias han hecho que la bella reina se prodigue poco. En esta ocasión, se mostró especialmente implicada en la causa contra el coronavirus, hablando de las vacunas y un sistema más igualitario y justo para que lleguen a todo el mundo.

Rania apareció vestida de azul noche con un bonito traje de la firma Liya (rebajado en la web de la marca a 210 dólares). Que no se diga que es una derrochona siempre. Con una actitud relajada, pero muy profesional, la reina contestó a todo de forma muy segura. «Todos estamos en una carrera contra la pandemia, no en contra unos de otros», aseguró, al tiempo que alertaba sobre el hecho de que los países ricos han podido comprar suficientes vacunas para su población, mientras que los menos desarrollados se las tienen que arreglar para vacunar a una pequeña parte de sus ciudadanos. Según contó, Jordania es el único país en distribuir vacunas para los refugiados.

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«No encuentro explicación de por qué los que tienen un exceso de provisión no pueden donarlo a los países más pobres. Estoy contenta de que algunos se hayan comprometido para hacer eso justamente. Si no estamos motivados por una responsabilidad ética o moral, entonces al menos que estemos motivados a actuar desde un punto de partida de salud global. Esta pandemia ha revelado y reforzado las grietas en nuestro orden mundial, junto a líneas de desigualdad, de desigualdad de género e injusticia social… Mientras alguna gente disfruta de los beneficios de los mercados globales, mucha otra alrededor del mundo está sufriendo de pandemias paralelas de hambre, violencia y falta de educación. De hecho, por primera vez en 20 años, la pobreza extrema ha vuelto a subir«.

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En esta dirección reivindicativa, Rania de Jordania también alabó el hecho de que todos los países se hayan puesto de acuerdo para desarrollar vacunas en tiempo récord: «Si dejamos la política y las identidades nacionales a un lado y trabajamos en pos de un objetivo común, podemos conseguir mucho para muchos más».

La soberana, de 50 años, concluyó que «sea lo que que sea la ‘normalidad’ a la que volvamos, sé que no podemos volver a la ‘antigua normalidad’, que dejó atrás a demasiadas personas. Si algo hemos aprendido de esta crisis, es que solo somos tan fuertes como el más débil entre nosotros».