Joaquín de Dinamarca fue trasladado de urgencia al hospital de Toulouse donde continúa ingresado.


El príncipe Joaquín de Dinamarca, de 51 años, ha sido operado de urgencia tras sufrir un ictus este pasado viernes. El hijo pequeño de la reina Margarita y el difunto príncipe Enrique ha sido intervenido de forma favorable de un coágulo de sangre en el cerebro en el Hospital Universitario de Toulouse. Una información que ha confirmado la Casa Real danesa a través de un comunicado donde señalan que su estado es «estable» y la operación fue «exitosa». 

Por el momento, son escasos los datos que han trascendido al respecto. Se conoce que el príncipe de Dinamarca está acompañado por su mujer, la princesa Marie, su mejor apoyo en estos momentos. «La Casa Real no va a emitir por el momento más información. El deseo de Su Majestad la Reina es que la familia esté tranquila y alejada del ojo público durante la hospitalización», han explicado en la nota difundida.

Ambos se encontraban al sur de Francia disfrutando de unas vacaciones estivales junto a los cuatro hijos del príncipe, Nicolás y Félix de Dinamarca, de su primer matrimonio con Alexandra Cristina Manley y los pequeños, Enrique y Atena de Dinamarca, fruto de su segundo enlace con Marie Cavalier con quien contrajo matrimonio en 2008. Joaquín de Dinamarca fue trasladado de urgencia al hospital de Toulouse donde continúa ingresado y se está recuperando después de haber sido operado.

Vacaciones entre viñedos

Todos los años la familia acostumbra a disfrutar de unas vacaciones en el sur de Francia, concretamente en el palacio Cayx, residencia estival de la Familia Real danesa ubicada en el privilegiado distrito vinícola de Cahors. Desde allí, a principios de este mes la familia compartió algunas bonitas imágenes a través de las redes sociales. El príncipe posaba con su esposa y sus cuatro hijos, también les acompañaba su exmujer con motivo del 18 cumpleaños del príncipe Félix. La familia reside en Francia, concretamente en la capital gala, ciudad a la que se trasladaron el año pasado.

Se trata de un importante susto para la Familia Real de Dinamarca que se produce en plenas vacaciones y después de un tiempo difícil marcado por la pandemia del coronavirus. Hace unos meses la Casa Real reconocía su temor por la salud del hijo mayor de los príncipes Joaquín y Marie, que sufre problemas respiratorios a sus 10 años. Una patología incompatible con el coronavirus, lo que acrecentó su preocupación en plena crisis sanitaria. A través de un comunicado emitido por la Casa Real, se informó que el pequeño regresaba desde París a Dinamarca para ser examinado de urgencia por una bronquitis asmática.