El príncipe Carlos Felipe de Suecia se ha convertido en diseñador de muebles y ahora acaba de lanzar sus nuevas propuestas para el hogar.


Carlos Felipe de Suecia es hijo de los reyes Carlos Gustavo y Silvia de Suecia, pero además de llevar una agenda oficial acorde a su estatus, también se gana la vida de otras maneras. Y no cuenta su pasión como piloto de carreras. El príncipe también tiene otras facetas, digamos que más delicadas, y eso incluye la pasión por el diseño.

No el de moda, sino el de muebles. Hoy mismo ha presentado en público sus nuevas propuestas. Lo hace a través de su firma, Bernadotte & Kylberg, en la que se aúnan el apellido de su dinastía y el de su socio, Oscar Kylverg. Ambos la fundaron en 2012 y con ella lanzan gafas de sol, objetos de cerámica, una línea de ropa para hombres y mujeres y accesorios para el hogar.

Gtres.

Esta mañana el dúo ha puesto de largo su nueva creación, la Mesa Nordan, que han realizado para la reconocida marca sueca Gärsnäs, con la que colaboran por primera vez.

El resultado es un diseño inequívocamente escandinavo, realizado en abedul masur y latón dorado, conocidos por su belleza y también por su durabilidad. Como destaca la empresa, tienen una larga tradición en objetos prácticos, «pero aquí los diseñadores querían hacer una mesa funcional que se puede usar de formas más allá de lo habitual».

Gtres.

Es aquí donde entra en juego la originalidad del diseño del príncipe Carlos Felipe. Y es que en lugar de dejar el tablero de la mesa liso y vacío, han encastrado una caja de latón en el centro, que añade una funcionalidad agradable: un espacio para poner plantas u otros adornos, como piedras, velas, objetos de diseño o incluso documentos y «cartas de amor», especifica la marca.

Gärsnäs.

«Los diseños y las ideas vinieron de Bernadotte & Kylberg y el diálogo entre nosotros ha sido estimulante y constructivo», cuenta Dag Klockby, responsable de la marca Gärsnäs. «Necesitamos mesas alrededor de las cuales la gente pueda socializar. Nos brindan una función esencial en nuestras vidas».

Eso sí, en ningún momento se hace referencia a la condición de príncipe de Carlos Felipe. Tampoco este habla en representación de sus muebles, dejándole espacio a su socio, quien toma la palabra para describir, por ejemplo, la «excentricidad» de las patas de sus mesas, que son octogonales.

Gtres.

«Las patas rara vez reciben la atención que merecen. Queríamos crear unas patas que, con gran carácter, interactúen con el resto de la mesa. Esa simbiosis le da a la mesa una fuerte identidad», afirma.

«Es una mesa difícil de hacer. Ninguna máquina puede producir fácilmente la artesanía requerida. No nos lo pusimos fácil«, concluye.

El príncipe Carlos Felipe se ha propuesto hacerle la competencia a la conocida potencia mundial sueca de muebles, aunque eso sí, sus mesas ya vienen montadas… Seguramente el joven ya se las haya agenciado para su propio hogar, con su mujer, la princesa Sofia, y sus tres hijos: Alexander (5), Gabriel (4) y Julian, que el próximo 26 de marzo cumplirá un año.