Pícnic, bicicletas, cervecitas… Los príncipes Carlos Felipe y Sofía de Suecia entretienen a sus dos hijos con divertidos planes en la naturaleza, al tiempo que ejercen como los mejores promotores turísticos de su país.


En pleno julio muchos de los royals se encuentran ya de vacaciones. O al menos disfrutando del aire libre, las buenas temperaturas y la libertad tras, en la mayoría de los casos, un duro confinamiento debido a la pandemia del coronavirus. ¡Es hora de salir! Y los príncipes Carlos Felipe y Sofía de Suecia se lo han tomado muy en serio, sobre todo porque tienen dos hijos, Alexander y Gabriel, de cuatro y casi tres años (los cumple el 31 de agosto) respectivamente. Hay que entretener a los pequeños, sacarlos de casa y si es para entrar en contacto con la naturaleza, mejor que mejor. Así nos lo han mostrado en una serie de fotografías que han subido a sus redes sociales. En ellas se puede ver su lado más natural, y nunca mejor dicho.

La pareja ha dejado ver unos momentos familiares muy relajados, siendo muy conscientes además de que tienen la ‘obligación’ de promocionar el turismo nacional, ahora que nos encontramos inmersos en una situación especial a causa de la Covid-19. Así lo han expresado en sus mensajes al margen de las fotos. «Dado que muchos se quedan en casa y descubren Suecia de cerca, aquí en Instagram vamos a compartir algunos de los lugares en los que estaremos este verano. Esto es para mostrar que nuestro país ofrece fantásticas oportunidades para divertirse y está lleno de actividades maravillosas».

Para convencernos, nada mejor que mostrar a sus dos hijos, dos angelotes que podrían aparecer en cualquier campaña publicitaria. La familia ha elegido para pasar sus vacaciones el condado de Södermanland, y precisamente su hijo mayor ostenta el título de duque de esta provincia. En varias instantáneas aparecen todos durante una jornada en el campo, recomendándonos la visita a Bergs Gard, un lugar junto a la hermosa costa de Sörmland, a las afueras de Trosa «en un entorno encantador y rural». Carlos Felipe, hermano menor de la heredera Victoria de Suecia, y su esposa se dejan retratar con looks deportivos y montando en bicicleta de montaña.

Otro día la familia decidió desplazarse a un enclave muy especial: la reserva natural de Nynäs. Allí existe un espacio que tiene un gran significado para la familia, y es que al hilo del bautizo del príncipe Alexander este recibió como regalo un mirador con su nombre situado dentro de este espacio. Es más, él mismo lo inauguró con apenas dos años, convirtiéndose en el miembro de la realeza más precoz en abrir su agenda oficial. Para redondear la jornada decidieron hacer un picnic en los acantilados del lago Gises, además de nadar y caminar. La familia de Carlos Felipe y Sofía de Suecia prometer seguir dándonos más ideas en su estupenda ruta veraniega. ¡Nos lo apuntamos!